BELGRADO / LA HAYA [EL COMERCIO / AGENCIAS]. El ex líder serbobosnio Radovan Karadzic, acusado de crímenes de guerra por el Tribunal Penal Internacional para la otrora Yugoslavia (TPIY) y prófugo desde hace casi 13 años, fue detenido ayer por las fuerzas de seguridad serbias, informó la oficina del presidente Boris Tadic.
Tras su arresto, Karadzic, de 63 años, fue conducido ante el juez de instrucción de la sala de Crímenes de Guerra del Tribunal del Belgrado, para ser interrogado.
El Consejo de Seguridad serbio, que informó del arresto en un escueto comunicado, es un cuerpo de coordinación de las estructuras de seguridad y espionaje civiles y militares, considerado crucial para la localización y la captura de los fugitivos de guerra.
El arresto de Karadzic ha sido una sorpresa en Serbia, ya que desde hace años las autoridades se centraban en la búsqueda del ex comandante militar serbobosnio Ratko Mladic, que supuestamente se esconde en este país y cuyo arresto ha sido el principal reclamo internacional a Belgrado.
Desde que en julio de 1996 se retiró de la política, Karadzic se ocultaba de la orden de captura y de los intentos por localizarlo. Se ha especulado que el presunto criminal se escondía en el triángulo montañoso entre Bosnia y Serbia y Montenegro, pero también se ha conjeturado con que estaba acogido en algún santuario ortodoxo aislado.
Karadzic es inculpado por el TPIY de genocidio y graves crímenes de guerra cometidos durante el asedio de Sarajevo, en el que fallecieron unas 10.000 personas. También es acusado de los mismos delitos por la matanza de más de 7.000 varones musulmanes de Srebrenica, ocurrida en julio de 1995, cuando las tropas serbobosnias conquistaron ese enclave oriental bosnio, entonces protegido por la ONU.
Se le inculpa también de crímenes de guerra por utilizar a 284 soldados de las fuerzas de la ONU (Unprofor) como escudo humano cuando el Ejército serbobosnio temía, en mayo y junio de 1995, la intervención de la OTAN contra sus posiciones.
SERBIA Y LA UE
La captura y extradición de los inculpados por el TPIY es la condición crucial planteada a Serbia para poder formar parte de la Unión Europea. En una primera reacción, la presidencia francesa de la Unión Europea saludó el arresto y estimó que esto constituía una etapa importante para Serbia en el camino de su integración a la UE.
Varios partidos políticos serbios indicaron que la cooperación con el TPIY es un compromiso internacional de Serbia que debe ser cumplido, pero pidieron también que esa corte castigase los crímenes cometidos contra serbios durante las guerras en la otrora Yugoslavia durante la década pasada.
El fiscal general TPIY, Serge Brammertz, dijo que la detención de Karadzic demuestra claramente que nadie está fuera del alcance de la ley. "Tarde o temprano, todos los fugitivos serán traídos a la justicia", declaró el fiscal.
Por su parte, la Casa Blanca felicitó al Gobierno de Serbia por la captura y opinó que el arresto rendía homenaje a las víctimas de atrocidades durante la guerra en la antigua Yugoslavia. "Felicitamos al Gobierno de Serbia y agradecemos a aquellos que condujeron la operación por su profesionalismo y coraje", decía el comunicado.
Limpieza étnica en SrebrenicaLa localidad, habitada en los años 90 mayoritariamente por serbobosnios, había sido declarada zona protegida por las Naciones Unidas, en pleno fragor de la guerra de Bosnia (1992-1995) y en julio de 1995, cuando ocurrieron los hechos, estaba teóricamente protegida por cascos azules holandeses.
No obstante, cuando las tropas del general serbio Ratko Mladic, mano ejecutora de los crímenes planeados por el ex líder serbobosnio Radovan Karadzic, penetraron a sangre y fuego en Srebrenica, los soldados holandeses no pudieron hacer --o no hicieron-- nada para impedir la masacre. La táctica de Mladic fue simple: separar a hombres, mujeres, niños y ancianos. Los hombres fueron trasladados en autobuses y camiones hacia su último viaje, a las afueras de Srebrenica, donde serían fusilados y después enterrados en fosas comunes.