Nos alistamos para el viaje. Tenemos todo bajo control. Maletas arregladas y pasajes confirmados. La tarjeta de asistencia llegó a la casa, la leemos y nos encontramos con un larga lista de incidentes que cubre el seguro, pero nunca llegamos a leer con detenimiento qué no cubre.
Si bien la compra de un seguro de viaje solo es requisito obligatorio para la visa Schengen, son indispensables para todo viajero precavido, ya que nadie está a salvo de un accidente.
Las tarjetas de asistencia al viajero se diferencian de los seguros de viaje porque cuentan con un tiempo limitado de uso de acuerdo a la duración del viaje y brindan otros servicios como localización de equipaje extraviado y asesoría en el cambio de vuelos.
Estas tarjetas cuentan con una red de clínicas y hospitales donde se puede atender en caso de accidente, pero siempre pregunte cuáles son las específicas a la tarjeta que usted ha adquirido. En caso de llegar a un hospital que está fuera de la red (caso que ocurre cuando a uno lo trasladan por no estar en condiciones de tomar una decisión) se debe llamar al teléfono de su tarjeta dentro de las 24 horas de haber ocurrido el accidente.
LAS EXCEPCIONES
Algunos seguros no cubren las enfermedades preexistentes, pero otras presentan planes especiales con costos mayores.
Por lo general no cubren los accidentes en caso de desastres naturales o guerras, enfermedades endémicas o epidémicas en países con emergencia sanitaria, ni suicidios. Tampoco accidentes en el pasajero que ha consumido drogas o alcohol. Para estos casos puede cerciorarse si la compañía brinda asesoría legal y el pago de fianzas.
No cubren prótesis ni siquiera en caso de accidente, ni tratamientos de ortodoncia.
Y atención deportistas. Las asistencias no incluyen accidentes que ocurran como consecuencia de entrenamientos en competencias o en práctica de deportes extremos entre los que se incluye el buceo y el surf.