Edición impresa

  • Imprimir página
  • E-mail
  • Aumentar texto
  • Disminuir texto
  • Favoritos
  • Mr. Wong
  • Delicious
  • Menéame
  • Google
  • Facebook
PUNTO DE VISTA

La paradoja de la regulación

Por Miguel Mur*

El dinamismo de las principales economías del mundo está perdiendo impulso y esto supone la mayor amenaza que hoy enfrentan los gobiernos y el sector privado tanto de países desarrollados como de los que están en vías de desarrollo. Adicionalmente, algunos de los riesgos que comienzan a ocupar los primeros lugares en la lista de prioridades de los líderes del sector corporativo son también aquellos que más preocupan a los gobiernos: calentamiento global, corrupción, competitividad de la educación, etc.

La existencia de agendas comunes facilita llegar a la conclusión de que la colaboración entre el gobierno y el sector corporativo es fundamental para resolver los problemas que le preocupan a ambos. Durante mucho tiempo esta preocupación fue truncada por una desconfianza mutua: las empresas temían un comportamiento confiscatorio por parte del gobierno, y los políticos y funcionarios públicos temían que un acercamiento excesivo con las empresas desviara las políticas hacia intereses privados.

Sin embargo, esto está cambiando y la actitud hoy es otra. Un estudio reciente realizado por Price Waterhouse Coopers (PWC), titulado "Regulación y colaboración: Empresarios y gobiernos", muestra una encuesta llevada a cabo en 50 países, en la que se señala que la mayoría de directivos de empresas no necesariamente pide una retirada del gobierno, más bien existen áreas en las que pide una mayor intervención e incluso están dispuestos a colaborar para que esta sea exitosa.

Así, parecería existir una suerte de paradoja de la regulación, en la cual los empresarios por un lado piden que el gobierno se retire pero a la vez que intervenga más. Lo que ocurre es que en las áreas en las que la acción burocrática injustificada del gobierno entorpece la creación y el crecimiento de las empresas, estas piden una retirada de la acción pública. Pero en las áreas en las cuales la acción pública busca resolver problemas apremiantes para la sociedad (corrupción, educación, infraestructura, etc.), el sector privado pide inequívocamente la acción y liderazgo del sector público, y se ofrece a colaborar bajo ese liderazgo. En el fondo, lo que el sector privado necesita es un Estado "amigable al comercio", es decir, que no ponga trabas y que sea efectivo en resolver problemas.

Por ejemplo, la regulación de mercado (en el Perú sería el Indecopi, Osiptel, Osinergmin, etc.) siempre fue un tema de controversia entre gobierno y sector privado, en el que fue común el paradigma de que las empresas no querían ningún tipo de regulación. El estudio muestra que los directivos aceptan sin ambages un marco regulatorio que garantice la libre y leal competencia, los derechos de propiedad y la defensa del consumidor, pero piden que este se justifique en función de los beneficios que genere, y que sea claro y predecible.

Más aun, las empresas no solo reconocen la necesidad de regulación, sino que son cada vez más conscientes de que tienen un rol fundamental dentro de este escenario: trabajar con los gobiernos a fin de encontrar soluciones a las amenazas y riesgos mundiales, y así constituirse en una parte importante del proceso regulatorio.

Lo que quieren los empresarios es seguridad regulatoria que les permita planificar. Prefieren marcos de largo plazo que crean y sostengan esa estabilidad dentro de la cual puedan tomarse decisiones. La marcha de los negocios es perturbada no tanto por la regulación en sí, sino por que esta se modifique de forma improvisada y frecuente.
(*) Socio de PWC

  • Imprimir página
  • E-mail
  • Aumentar texto
  • Disminuir texto
  • Favoritos
  • Mr. Wong
  • Delicious
  • Menéame
  • Google
  • Facebook