Sin pensarlo dos veces, el inglés Thomas Daley salta con destreza del trampolín y cae --10 metros más abajo-- a la piscina que lo ha empapado de triunfos. El gran clavadista de menos de una década y media de vida aparenta en su fisonomía un hombre de mediana estatura, pero su rostro dice a gritos con una sonrisa muy tierna que solo es un chico.
Un chico que a los 13 años se convirtió en el campeón de Europa de saltos en plataforma de 10 metros y que venció en Eindhoven 2007 a veteranos experimentados de la talla del alemán Sascha Klein y del italiano Francesco Dell'Uomo, que le doblaban la edad. Un adolescente que por su perseverancia y valor se ganó un merecido lugar en Beijing, pues el pasado 21 de mayo cumplió la edad límite (14) para poder competir y quizás ganar en los Juegos Olímpicos. Es que él nació para eso.
Tom decidió a los 7 años que sería el mejor. Su padre, quien practica natación, no se imaginó que al llevarlo a la piscina del Plymouth Diving Club estaría incentivando en su pequeño hijo a un futuro prodigio del clavado. Empezó a competir a los 8 y no bajó de los primeros puestos en todos los campeonatos británicos de su edad en el 2004, 2005 y 2006. Pero aun así Daley causó conmoción al convertirse en campeón continental solo cinco años después, cuando otros chicos de su edad ni siquiera piensan en algo más que jugar Play Station.
Quizás fue porque su expresión de niño convirtiéndose en adolescente --con brackets en los dientes y todo-- hizo que sea difícil imaginar que este agosto en Beijing y no en Londres 2012 (como seguramente él y los que lo rodean lo habían planeado) el joven puede llevar a Inglaterra la medalla dorada que tanto anhela.
Todo parece indicar que las seis horas diarias de entrenamiento por las mañanas antes de ir a la escuela y las ganas de divertirse al competir dieron resultado. Un resultado que Andy Banks, su entrenador, contempla satisfecho al verlo saltar en la plataforma, pues parece que Thomas aplicó muy bien la fórmula que le aconsejó: "Pensar en cosas felices, como Peter Pan".
Y aunque este chico prodigio afirma ser normal, a causa de sus muchas victorias se sumergió en la fama como uno más de sus chapuzones. Fue elegido el año pasado personalidad joven del deporte británico y, claro, es el orgulloso símbolo de Plymouth, su pueblo natal.
Los especialistas indican que estos Juegos le servirán como experiencia, pero también dijeron que empezar en el circuito a tan temprana edad puede significarle una corta carrera que termine en el 2012, aunque se considera que su plenitud podría llegar para los Juegos del 2016. Lo cierto es que Daley, con apenas 14 años, es el deportista masculino más joven en Beijing y amenaza romper la supremacía china en los saltos de plataforma en su propio terreno.
Thomas es un fenómeno mediático cuando gana y un aliciente para todas las juventudes que lo admiran y que sueñan con tener aunque sea alguito de su palmarés.