PARÍS / WASHINGTON [EL COMERCIO / AGENCIAS]. Tras su baño de multitud en Berlín, el postulante demócrata a la Casa Blanca, Barack Obama, realizó ayer una rápida visita a París, donde se reunió con el presidente francés, Nicolas Sarkozy. En una conferencia de prensa conjunta, el senador afroamericano señaló que Irán debería ceder a la presión internacional y detener su programa de enriquecimiento de uranio.
Obama señaló que Irán debería aceptar las propuestas realizadas por Sarkozy y otros líderes occidentales y que el país persa no debería esperar a que el próximo presidente de Estados Unidos le pida lo mismo "porque la presión, creo, solo va en aumento", dijo.
Estados Unidos y otros países de Occidente acusan a Irán de querer fabricar armas nucleares, pero el país lo niega, pues alega que su programa tiene fines pacíficos.
El candidato a la Casa Blanca comentó que tanto él como el presidente francés creen que Irán puede provocar una situación extremadamente grave.
Sarkozy y Obama conservaron además de las guerras de Iraq y Afganistán, el cambio climático, entre otros temas.
MCCAIN CONTRA ATACA
Desde Estados Unidos, el candidato republicano, John McCain, denunció a su rival demócrata tras afirmar que deseaba la derrota en Iraq. "Mientras nuestros soldados estaban en combate con el enemigo, el senador Obama intentó cortarles los fondos", aseveró.