MUDANZAS. Y hoy te vas, te vas...
Quién no ha escuchado alguna vez la frase "es por tu bien" ante un hecho aparentemente inexplicable para la lógica infantil. "Es por tu bien que debes comer esas verduras que no te gustan, pues te alimentan y te harán fuerte". "Es por tu bien que debes levantarte temprano e ir a estudiar". "Es por tu bien que nos vamos a otro país".
¿Qué pasa por la cabeza y el corazón de un niño que debe dejar su vida o proyecto de vida e iniciar uno nuevo con sus padres en otro país? Las reacciones dependerán --dice Pierina Traverso, psicóloga clínica de la PUCP-- de la edad y situación del niño. No será lo mismo para un niño que aún no ha iniciado su socialización que para uno que ya está insertado en un grupo o para un adolescente que ya tiene enamorada. También importan las circunstancias por las que la familia debe salir: ¿es por una emergencia o es una salida preparada por los padres y conversada con los chicos? ¿Mantendrán la misma situación económica en el nuevo país? Definitivamente, mientras más grande sea su hijo será más difícil que entienda el porqué y asuma las consecuencias de la mudanza al extranjero. En estos casos puede resultar válido --aconseja Traverso-- negociar con su hijo adolescente y no imponer las decisiones. Una opción es que el chico (si es que tenía planes de estudiar en el país) pueda quedarse un tiempo en la casa de familiares (los abuelos, por ejemplo).
Recuerde que es primordial que los chicos se despidan de sus familiares y amigos. Deben asumirlo como parte de su vida y del inicio de una nueva etapa, con retos por superar y sueños por lograr.
¿QUÉ HACEMOS?
La psicóloga Traverso recomienda a los padres preparar a sus hijos para este cambio. "Hay que avisarles con antelación que va a haber un cambio, despedirse de amigos y familiares, hacerles saber que van a estar juntos para enfrentar nuevas situaciones en el futuro", dice la especialista. ¿Cuánto tiempo habría que esperar para que nuestro hijo se adapte a la nueva realidad que le espera? Es difícil hablar de tiempos fijos, pues dependerá de cada circunstancia y niño, pero por lo menos habría que esperar un año.