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VACACIONES. Los adolescentes y los viajes

Me voy de campamento

LLEGARON LAS FIESTAS Y NADA COMO UN RELAJANTE VIAJE. PERO SI ES SU HIJO EL QUE SE VA, LAS COSAS CAMBIAN

Fiestas Patrias es sinónimo de viajes y más para los jóvenes, quienes se van de campamento con los amigos. Para los padres, es momento del eterno conflicto: decidir los permisos. Los niños de la casa ya no lo son más y quieren estar con grupos de igual edad. ¿Qué hacer?

SIN EXAGERACIONES
"Frente a estas situaciones, los extremos no ayudan. Por un lado, los padres con actitud muy estricta imponen al hijo condiciones, mas no las negocian. Por otro, está el padre permisivo, que para llevar la fiesta en paz, cede todo el tiempo", señala Silvia Ochoa Rivero, psicoterapeuta familiar y psicóloga educacional.

La idea es evitar que los hijos reaccionen ocultando la verdad o que, resignados, se inhiban de participar en actividades propias de su edad. "Aunque culturalmente está la sensación de que se debe cuidar más a las mujeres que a los varones, ambos tienen necesidad de consejo", acota Ochoa.

Lo válido es que el padre conozca las garantías del viaje, las condiciones mínimas de cuidado. Llevar el celular, por ejemplo, puede ser una opción, ya que es beneficioso contar con un medio de comunicación rápido ante una emergencia. Ojo, esta no debe convertirse en arma de doble filo, y se recomienda no llamar siempre de forma coercitiva, sino cordial.

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