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NÁUSEAS

¿Mejor afuera que adentro?

Estos días de comilonas, campamentos y demás salidas por el fin de semana largo representan el escenario propicio para muchos para beber sin control y embriagarse sin culpas. Y cuando la cabeza parece estallar y el estómago deshacerse, uno enfrenta el típico dilema: ¿inducirse el vómito o no?

"Es un gravísimo error; si el organismo lo requiere, lo hará naturalmente. El problema que puede ocurrir cuando uno se induce al vómito introduciéndose el dedo es que puede aspirarlo hacia la tráquea y de ahí pasar hacia las vías respiratorias, lo que podría causar una neumonía aspiratoria. Este cuadro es peligroso, pues se produce un cuadro infeccioso por la cantidad de gérmenes que han migrado desde la cavidad bucal", explica el médico internista e infectólogo Roberto Sano, de la clínica Ricardo Palma.

La recomendación para evitar la irritación gástrica producida por el alcohol es tomar con moderación y tratar de no hacerlo con el estómago vacío.

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