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CRÓNICA. TRADICIONES HEREDADAS

Radiografía del 28 de julio

Antiguamente los mensajes presidenciales eran contestados por el titular del Congreso. Eso cambió, pero no la tradición de sellar el acto con el delicioso ponche de los libertadores

Por Rocío La Rosa Vásquez

No se desilusione, pero mañana, 28 de julio, no es la verdadera fecha del nacimiento del Estado Peruano. La partida se extendió recién el 20 de setiembre de 1822, sí, con la instalación del primer Congreso Constituyente en la capilla de la Universidad de San Marcos. ¿Por qué celebramos entonces el aniversario de la patria este día?

Los profesores de Historia del Perú ya nos contaron en el colegio que el general argentino José de San Martín proclamó la independencia en distintas ciudades del país durante julio de 1821 y en Lima recién el sábado 28. Por eso se adoptó ese día, aunque de manera simbólica porque en la práctica seguiríamos bajo el dominio de España hasta 1824.

Pero más allá del fondo, hemos hurgado en la forma para contarle detalles que muchas veces pasan desapercibidos frente al televisor. ¿Sabía que desde San Martín --luego de la proclamación de la independencia en la capital-- hasta la actualidad, el presidente y los invitados de honor al Congreso de la República brindan con un tradicional coctel?

Cuentan algunos historiadores que San Martín lo bebió por primera vez junto con su estado mayor y en honor al marino escocés Lord Thomas Cochrane, a quien quiso agradecer públicamente su colaboración en la gesta emancipadora. Nació con las ansias de libertad y a ella le debe el nombre de ponche de los libertadores.

NADA SE IMPROVISA
Qué sería de la realeza británica sin el protocolo y qué sería del presidente Alan García sin las pautas que realzan los actos de Fiestas Patrias. La diplomacia es como el alma de las relaciones y eso lo supo muy bien San Martín al instalar el Ministerio de Relaciones Exteriores, al mando de Juan García de Río.

Desde esa época hasta hoy es la cancillería la responsable de que el programa diseñado para la ocasión se cumpla estrictamente. Aquí no cabe la improvisación. Lo tuvimos en nuestras manos el último viernes gracias a la Dirección Nacional de Protocolo y Ceremonial del Estado.

Un detalle poco conocido es que desde ese viernes 25 se iniciaron las actividades de celebración por la independencia con una sesión solemne en la Benemérita Sociedad de Fundadores de la Independencia, Vencedores el 2 de mayo y Defensores Calificados de la Patria.

Este lunes, minutos antes de las 9 a.m., el presidente Alan García llegará a la Basílica Catedral para participar en la Misa Solemne y Te Deum, que no es un solo acto como erróneamente se piensa, sino dos en uno. El segundo es el himno oficial de la Iglesia para alabar y bendecir a Dios y se canta en latín.

En 1821 ambas celebraciones estuvieron a cargo del entonces arzobispo de Lima, monseñor Bartolomé de las Heras, a pedido de San Martín, quien quiso darle así el marco solemne a la proclamación de la independencia.

El director de la orquesta y del coro fue nada menos que el maestro Andrés Bolognesi, padre del héroe. Ya en la época republicana se hizo una costumbre de Fiestas Patrias.

No siempre es el mismo canto. Mañana la Orquesta Sinfónica Nacional y el Coro Nacional interpretarán el Te Deum de Mozart.

Después de escuchar la homilía del cardenal Juan Luis Cipriani, el jefe del Estado esperará en el Salón Embajadores de Palacio de Gobierno a la Comisión de Anuncio del Congreso, integrada por cinco parlamentarios representantes de cada bancada. Ellos lo invitarán a concurrir al Parlamento para dar su mensaje.

"Es el mensaje al Congreso y no mensaje a la nación", precisa Wilbert Haya, funcionario de la oficina de protocolo de la cancillería. ¿Y por qué decimos a la nación? El director del Museo de la Santa Inquisición, Fernando Ayllón, explica que es porque los parlamentarios representan a la nación y García la personifica.

Ya en la puerta del Congreso, otra comisión, la de recibo, le dará la bienvenida. En el hemiciclo aguardarán las principales autoridades del país, los jefes de las misiones diplomáticas residentes y visitantes, los representantes de organismos internacionales, su esposa, Pilar Nores, hijos y amigos. Esta vez Nores de García no compartirá galería con la esposa del presidente del Congreso, Javier Velásquez Quesquén, porque sus hijos tendrán más invitados que el año pasado.

SIN CONTESTACIÓN
El mensaje del presidente es, sin duda, lo más esperado del 28. No tiene un tiempo de duración oficial, pero lo usual es de una hora y media a dos para detallar la labor cumplida y anunciar los propósitos para el siguiente año.

La comunicación entre Ejecutivo y Legislativo tiene sus antecedentes en la antigua Inglaterra, cuando el rey se presentaba en la Cámara de los Lores. Mientras que el discurso presidencial en el Congreso se remonta a 1790 cuando George Washington leyó su mensaje anual. Más tarde Thomas Jefferson innovó al enviarlo por escrito y en 1913 Woodrow Wilson restituyó la lectura presencial.

En el Perú no siempre fue un monólogo. Antiguamente, el titular del Parlamento podía contestar el discurso, pero más que un análisis --por falta de tiempo-- se trataba de una cortesía. Más aun si este era del oficialismo. Esta contestación no estaba estipulada en la Carta Magna ni en el reglamento.

Esta práctica se anuló cuando llegaron los incidentes. El más recordado es el de 1864 durante el gobierno del general Juan Pezet. El entonces presidente del Senado, Ramón Castilla, le exigió cuentas a Pezet por las acciones frente a la amenaza española. Lo acusó de actuar por descuido o por "connivencias criminales". Pezet replicó rompiendo el protocolo.

Esos días están lejanos, pero cada época tiene su encanto y aunque usted no esté mañana en la Catedral o el Congreso, bien podría brindar desde la comodidad de su hogar con el ponche de los libertadores.

SEPA MÁS
Una receta centenaria
4El ponche de los libertadores es preparado todos los años por el barman del histórico hotel Maury Eloy Cuadros.
4La cantidad de los ingredientes, como nos dijeron los organizadores, depende de quien lo prepara y de quienes lo beben.
4Se sirve caliente y se dice que tiene propiedades medicinales. Lleva whisky, ron, coñac, vino, oporto, algarrobina, huevo, té, azúcar, leche y canela.
4A la hora de servirse en el Congreso, se advierte que es "una bebida fuerte".

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