¿Se puede afirmar que hay un avance lento en los gastos de inversión?
Lo que pasa es que tenemos un Estado acostumbrado a manejarse en austeridad y sin recursos, acostumbrado a manejar la escasez y ahorrar. Entonces, ahora que hay los recursos ocurre que no estamos preparados. Lamentablemente, el funcionario no ha sido preparado para ese nuevo contexto y por eso se ve lentitud en los gastos.
¿Y en qué medida los procedimientos administrativos agravan esta situación?
Guste o no, tanto el SNIP como el Consucode son necesarios porque garantizan la calidad de los gastos de inversión. No olvidemos que, a pesar de estos procedimientos, aún tenemos casos de monumentos al árbitro o a la maca, o la estatua de la libertad, como ocurre en Cajamarca. No se han reflexionado otros problemas, entre ellos el de la regionalización, que fue improvisada. Se hizo sin tener en claro lo que implicaba la descentralización y allí tenemos los resultados.
¿Concuerda en que no tenemos cuadros técnicos capaces para manejar el gasto?
Sin duda. Esta es una variable importante en los gobiernos locales y regionales, pues carecen de cuadros técnicos capaces de llevar adelante sus proyectos. Creo que el reto del nuevo ministro de Economía será cómo desarrollar estas competencias en el ámbito de gobiernos locales y regionales para hacer uso de un gasto eficiente, sobre todo en inversión.
¿Esta situación mejora en los ministerios?
No. La falta de cuadros también afecta al Gobierno, sobre todo en los ministerios que no están preparados para hacer uso de sus recursos. He estado mirando lo que ocurre en algunas carteras y veo que los gastos de inversión son bajos. En general, hay baja ejecución de recursos, pero esto es más evidente en los gobiernos locales y regionales.
¿El tope de sueldos es una camisa de fuerza para no contar con mejores técnicos?
Sin duda. El tope de los sueldos es un factor limitante para contratar los cuadros más competitivos y especializados que requiere el país. No olvidemos que hay determinado tipo de proyectos que requieren una mano de obra muy especializada. Por ejemplo, para hacer entrega de una concesión de recursos forestales se necesita un experto forestal que tenga experiencia internacional, entonces un tope a sus honorarios no resulta atractivo.