"En el orden internacional, el Perú no tiene enemigos. La verdad es lo contrario: El Perú tiene muchos amigos". Así lo manifestó Rino Passigato, nuncio apostólico y decano del cuerpo diplomático.
Una muestra de esto, dijo el monseñor, es la V Cumbre de América Latina, El Caribe y la Unión Europea (ALC-UE) realizada a mediados de mayo en Lima. También consideró que la XVI Cumbre del Foro de Cooperación Económica Asia-Pacífico (APEC) se está preparando con mucho profesionalismo.
El representante del Vaticano en el Perú tomó la palabra a nombre de sus colegas jefes de las delegaciones diplomáticas acreditadas en Lima, en el saludo oficial al presidente Alan García. Esta ceremonia es conocida tradicional y popularmente como besamanos.
Passigato señaló que el último año se puede resumir como "un listado de acontecimientos positivos". En tal sentido, Passigato destacó el avance del Perú en acuerdos comerciales y que dos importantes calificadoras de riesgo internacionales hayan dado a nuestro país el grado de inversión. "El Perú sigue avanzando decididamente y acelera el paso en orden a la solución de problemas sociales endémicos", añadió. Sin embargo, anotó que aún persisten deficiencias en los sistemas de educación, salud y administración de justicia.
El presidente García agradeció las palabras del nuncio y reiteró que el Perú es un "país pacífico por excelencia". "Hemos ingresado a un ciclo de crecimiento y superación de problemas", añadió.
García mostró su buen humor con algunos diplomáticos. Al embajador chileno, Christian Barros, le dijo en broma: "Abandona un pobre país para irse a un país más importante", como Italia. Al embajador de Colombia, Álvaro Pava --también bromeando-- le manifestó: "Me niego a aceptar ese saludo", porque no lo invitó a su matrimonio. Con el embajador de China, Gao Zhengyue, hizo planes para ver la inauguración de las Olimpiadas Beijing 2008.