Por Luis Davelouis Lengua
Tras varios meses de discusiones respecto de la real procedencia de la inflación, el presidente Alan García terminó reconociendo que la demanda interna peruana, que avanza a un ritmo de dos dígitos, también está generando cuellos de botella que presionan los precios al alza.
"La economía creció 9%, pero la demanda nacional ha crecido 13%. Ese 4% de diferencia puede ser otra de las causas de la inflación y si añadimos billetes en exceso a esa demanda, solo aumentaremos los precios", explicó el primer mandatario.
Luego de pasar revista al "alza brutal del petróleo y los alimentos" en los mercados internacionales que afectan los precios internos, como el precio del petróleo y de los alimentos, dijo que el galón de diésel "está en el mismo precio que hace dos años gracias al fondo de estabilización", pero dejó entrever que seguir manteniendo dicho fondo no será sostenible en el tiempo.
Por todo ello, García declaró, casi al inicio de su mensaje a la nación, que los objetivos de la segunda parte de su gobierno serían "ayudar a quienes más padecen el aumento de los precios, contener la inflación y empezar a crecer moderadamente (...) porque es mejor crecer a paso firme y de manera sostenida que dar un gran salto al vacío".
El presidente no dijo nada con respecto a la manera en la que su gobierno planea lograr semejante meta, la de crecer sostenidamente sin generar inflación. Sin embargo, aseguró que el Perú crecerá 8% este año y que la inflación repetirá el plato de ser una de las más bajas de la región. "Y el 2009 será mejor", sentenció.
"El alza de los precios internacionales es un fenómeno mundial ante el que no se puede hacer nada porque no hay islas en la economía del mundo, pero vamos a hacer que nos afecte menos". Para ello, dijo, se seguiría impulsando el cambio de matriz energética hacia el gas "que nos defiende de la dictadura del petróleo".
REDISTRIBUCIÓN
Otro de los puntos fuertes del mensaje en el tema económico fue el de la redistribución y la reducción de la pobreza. Sobre esta última, dijo que para el 2011 debería haber llegado a 30%. Anunció que el empleo y la producción se incrementarían de manera muy importante en los próximos 12 meses; que el Estado está reconociendo a 81.000 trabajadores de servicios no personales los derechos de seguridad social y vacaciones, lo que representará un gasto extra de S/.100 millones al año. Además, anunció que el Estado se hará cargo del pago de la mitad de la cotización para planes de jubilación y seguro social "para millones de trabajadores", lo que representará un gasto anual de US$800 millones anuales, "que el señor ministro de Economía seguramente mirará con temor (...), pero es un acto revolucionario de redistribución".
Además, García anunció una inversión en el agro de US$1.200 millones adicionales. Sin contar con las inversiones y gasto de los gobiernos regionales, el Estado gastará más de S/.5.000 millones adicionales a sus gasto corriente en los próximos tres años.
En general, García, ofreció profundizar la redistribución en todo el Perú con el consecuente incremento de los recursos para la lucha contra la pobreza y el número de los beneficiarios de los principales programas de ayuda social dependientes del Ministerio de la Mujer, y del Gobierno Central como Juntos, que este año debería llegar a 400.000 familias y dentro de tres años, llegaría a 600.000 familias en total.
La inversión pública real, dijo el presidente, habrá pasado pasó de S/.5.000 millones en el 2005 a S/.16.000 este año, lo que beneficiará principalmente al pueblo, según dijo.
AJUSTANDO EL GASTO
Economistas renombrados como Jorge Chávez, ex presidente del Banco Central de Reserva, y Kurt Burneo, ex presidente del Banco de la Nación, reconocieron que la tarea es difícil, pero pasa por una mejora sustancial de la calidad del gasto público porque, en palabras de Chávez, "ahora que hay (dinero) no se puede pensar en no gastar".
Sin embargo, como reconoció el propio presidente García, será una tarea sumamente difícil avanzar con la inversión y gasto públicos sin incrementar las ya existentes presiones inflacionarias.
Por eso, en opinión del economista Roberto Abusada, es muy importante generalizar el presupuesto por resultados a todas las partidas del Gobierno porque ello podría ayudar a que el gasto se focalice y se haga, por lo tanto, más eficiente.
En todo caso, para los consultados, crecer sin generar inflación, generando puestos de trabajo y nuevos consumidores es complicado, pero no imposible.
La nota positiva respecto de la presión sobre los precios provino desde el Fondo Monetario Internacional (FMI) que anunció, a través de su director ejecutivo para los países del Cono Sur de América Latina, Javier Silva Ruete, que la inflación debería mostrar una tendencia a la baja, "a partir de los primeros meses del próximo año". Sin embargo, Silva Ruete reconoció que la tarea de "esterilizar" la inflación generada por las presiones inflacionarias dentro del Perú es un tema difícil.
¿LO NUEVO?
En realidad, no hubo sorpresas en el mensaje del presidente. Buena parte de su exposición se centró en lo que su gobierno ya ha realizado e incluso anunciado de manera aislada: las carreteras interoceánicas, los gasoductos del sur --que también llevarán gas a Puno-- y del norte, cuyas realizaciones deberían estar concesionadas para setiembre de todas maneras.
Sostuvo que, en promedio, se pavimentan cinco kilómetros de carreteras todos los días; que las obras en el muelle sur permitirán duplicar la productividad del puerto del Callao, convirtiéndolo en "el mejor puerto del Pacífico latinoamericano" y que los tratados de libre comercio con Europa, China, Corea y México están siendo trabajados y seguirán a los ya firmados con EE.UU., Canadá y Singapur.
Además, volvió sobre la principal dificultad que enfrenta el proceso de inclusión en el Perú: la dispersión poblacional y las distancias que hay que recorrer para llegar, en ocasiones, a poblados que tienen 30 habitantes. "En la sierra existen 72.000 pueblos con un promedio de 100 habitantes, ahí está la pobreza extrema, la miseria y la exclusión".
CONTROL DE PRECIOS
Cuando el presidente García explicaba que de no ser por los US$3.000 millones que el Estado ha gastado en el fondo de estabilización de combustibles, los precios de los hidrocarburos hubieran impactado de manera directa en la inflación, haciéndola mucho mayor, y repetía cómo se debía evitar el aumento del gasto público, terminó la frase diciendo: "Nuestra decisión es controlar severamente el aumento de los precios porque con inflación ninguna obra física o reforma legal satisfacen a la ciudadanía y yo sé que eso esperan de mí y del gobierno las madres y las familias del Perú".