Agentes de la División de Homicidios de la Dirincri aseguraron ayer que hoy darían a conocer las pruebas que vincularían a Francisco Tapia Urquizo (25), que se entregó el lunes, con el asesinato del colombiano Diego Jaramillo Cardona y del peruano Juan Pablo Gagliardi. Ese doble crimen ocurrió el miércoles 23, a las 9 p.m., en la cuadra dos de la calle Ayabaca, a la altura de la cuadra 34 de la avenida Caminos del Inca, en Surco.
Aunque los resultados de las investigaciones policiales se mantienen en reserva, trascendió que Tapia Urquizo les habría confesado que conocía a las víctimas y que disparó contra ellas en un acto de venganza. Según las declaraciones que dio a la Policía de Homicidios, el sujeto habría revelado que había hecho un 'pase' de drogas (negocio) con el colombiano Jaramillo, pero que este no quiso pagarle lo acordado. El trabajo habría sido por 20 mil dólares y Tapia solo recibió la mitad. Al sentirse engañado, decidió acabar con la vida del colombiano, quien habría liderado una banda dedicada al narcotráfico, y con la del peruano Gagliardi, pese a que este había sido su amigo.
Tapia se presentó el lunes en el noticiero "América Noticias" de América Televisión. Allí admitió que fue el autor del crimen. A su salida fue detenido y llevado a la sede de la Dirincri.
De acuerdo con la policía, él había sido identificado por Julio Choquehuanca Inque, un 'burrier' que también estuvo reunido con Jaramillo y Gagliardi y que fue testigo del crimen. Él huyó cuando Tapia empezó a disparar.
La policía confirmó la existencia de un cómplice de Tapia, un quinto sujeto que estuvo en la escena del crimen y que lo ayudó a fugar. Su detención se realizaría en cualquier momento.