ALIANZA LIMA: ENTRENADOR Y DIRIGENTES ENTREGARON DONATIVO EN NEOPLÁSICAS
"Gracias por haber venido y, por favor, saque campeón al Alianza". Fue breve lo que dijo el ex ministro de Salud y actual director del Instituto de Enfermedades Neoplásicas (INEN), Carlos Vallejos, pero en esa frase estaba resumido el sentimiento del hincha blanquiazul. Richard Páez, médico de profesión y por estos días encargado de la 'resurrección' de 11 jugadores, escuchó el pedido de Vallejos y sonrió. También estaba contento. "Con la llegada de Ricardo David, Henry (Quinteros) y (George) Forsyth prácticamente se concreta lo que hemos planificado en estos últimos días", dijo el técnico de Alianza en uno de los pasillos del INEN, adonde acudió con el presidente íntimo, Carlos Franco, a entregar un donativo.
Eso fue por la mañana. Allí también, en el INEN, el titular blanquiazul habló sobre Héctor Pacheco, el árbitro agredido por barras bravas del Comando Sur. "Le he ofrecido disculpas, aunque no he podido verlo personalmente. También lo hice con Tulio Nicolini y con Winston Reátegui", dijo.
Franco descartó que algún dirigente tuviera responsabilidad en lo sucedido: "Ni se me cruza por la cabeza que haya alguien, como se dijo por ahí, ligado a la dirigencia de Alianza Lima, que haya intervenido en este hecho. En Alianza podrá haber disgusto por un mal arbitraje, pero nunca seremos agresores ni avalaremos estos actos, mucho menos en nuestro estadio".
En nombre del hijo
Por la tarde, la novedad fue Páez hijo. Ricardo David, seleccionado de Venezuela, talentoso enganche, pero ningún "salvador de Alianza" (sic). Sobre las 10 a.m., el nuevo refuerzo de Alianza pasó los exámenes médicos en una clínica local y cinco horas más tarde llegó a Matute. Trabajó en el campo auxiliar y aunque parecía tener una dolencia lumbar, pues se tomaba el cuello cada cinco minutos, corrió a la par del resto del plantel.
"Lo único que nos faltaría es un 'back' peruano", había dicho el técnico tras confirmar que Alianza fichó a Páez hijo y a Quinteros. Ese central tiene nombre no la pasa bien en el Dinamo Bucarest de Rumanía: John Galliquio. Con Quinteros es más sencillo: llegará entre hoy o mañana.