EL PLAN DEL GENOCIDA
LA HAYA [EL COMERCIO / AGENCIAS]. Con el fin de evadir su responsabilidad, el presunto criminal de guerra y ex líder de los serbios de Bosnia Radovan Karadzic trata de convertir su juicio en un palco político involucrando a los gobiernos occidentales, sobre todo a Estados Unidos, al que acusó de haberle prometido inmunidad para no ser juzgado por el Tribunal Penal Internacional para la Antigua Yugoslavia (TPIY). Sin embargo, pese a su prontuario, Karadzic tiene mucho que decir y Washington bastantes cosas que aclarar.
"En 1996, en nombre de Estados Unidos, Richard Holbrooke (el negociador estadounidense) hizo una oferta a los ministros y hombres de Estado que eran mis representantes autorizados (...) comprometiéndose a que yo no sería juzgado por este tribunal", señaló Karadzic en una moción escrita difundida ayer por el TPIY.
Ese documento es, al parecer, la declaración que tenía intención de leer el jueves, en su primera comparecencia ante el tribunal de La Haya, antes de que se lo impidiera el juez Alphons Orie por considerar que los posibles acuerdos con Holbrooke no eran el objeto de la audiencia.
En la moción, Karadzic también reiteró su acusación de que el negociador estadounidense, "incapaz de cumplir sus compromisos tomados en nombre de Estados Unidos, pasó al plan B: la eliminación de Radovan Karadzic".
FUERA DE ESCENA
En su primera comparecencia, Karadzic declaró haber llegado a un acuerdo secreto con Holbrooke al final de la guerra de Bosnia (1992-1995) para desaparecer de la escena política. La existencia de ese acuerdo fue negada por Holbrooke en una entrevista con la cadena CNN.
Sin embargo, Florence Hartmann, ex vocera del Tribunal Penal Internacional, señaló que Karadzic ha dejado claro que tiene cosas que decir sobre las promesas hechas por los países occidentales en las negociaciones de paz.
Esto explicaría cómo, pese al mandato de arresto por genocidio dado en 1995, el ex líder serbobosnio pudo vivir libremente hasta 1997, cuando pasó a la clandestinidad. "Los soldados de la OTAN no lo arrestaban cuando pasaba ante sus ojos para ir de su casa a su oficina", subrayó Hartmann. El negociador estadounidense reconoció que no haber arrestado a Karadzic fue un terrible error.
EL DATO
Tratos secretos
Karadzic, considerado el cerebro de la limpieza étnica contra musulmanes y croatas, reveló que Washington le ofreció un pacto según el cual él tendría que desaparecer de la vida pública para no poner en peligro los acuerdos de Dayton, que pusieron fin a la guerra de Bosnia en 1995.