Era sábado, pero muchos choferes, especialmente de transporte público, tuvieron problemas para transitar por el Centro de Lima debido al cierre preliminar de calles dispuesto por la Municipalidad de Lima en la vía expresa de Grau. Aunque había letreros de señalización, los conductores se vieron sorprendidos por esta nueva restricción. Los 60 policías de tránsito asignados a la zona debieron hacer esfuerzos para evitar que se generara una gran congestión, sobre todo en el cruce de la avenida Grau y Paseo de la República (junto a un grifo), pues los choferes de autos colectivos de la ruta Chorrillos-Vía Expresa lo usaban como paradero informal.
Los ómnibus que transitaban de Paseo Colón en dirección al hospital Dos de Mayo no tuvieron problemas, puesto que la restricción en el zanjón de Grau solo fue en el sentido de este a oeste. Los conductores que usan la ruta opuesta se encontraron con la vía bloqueada en el cruce con la Av. Manco Cápac, por lo que debieron ingresar a la izquierda hasta el jirón Antonio Raimondi, destinada por la Municipalidad de Lima como ruta alterna. Sin embargo, entre las cuadras 3 y 2 de esta vía el tránsito se tornó sumamente lento, no solo porque los talleres mecánicos del lugar se han apoderado de las veredas y pistas, sino también porque los carriles laterales son usados como zona de estacionamiento.
Los conductores se vieron obligados a transitar solo por dos carriles, aunque no faltaron irresponsables choferes que se detenían para recoger pasajeros o descargar mercadería. Carola Cuadros, coordinadora de proyectos del concejo capitalino, indicó que hasta el mediodía de ayer estuvieron despejando la zona y que 15 autos fueron retirados con ayuda de grúas. "Mañana (hoy) seguiremos con los controles y esperamos que para el lunes no haya problemas", agregó.