Edición impresa

  • Imprimir página
  • E-mail
  • Aumentar texto
  • Disminuir texto
  • Favoritos
  • Mr. Wong
  • Delicious
  • Menéame
  • Google
  • Facebook
FERIA INTERNACIONAL DEL LIBRO DE LIMA. ENTREVISTA A GONZALO ROJAS

"La poesía es visión y lenguaje"

EL POETA CHILENO Y PREMIO CERVANTES CIERRA EL ESTUPENDO PROGRAMA LITERARIO OFRECIDO POR EL PAÍS SUREÑO COMO INVITADO DE HONOR. DESPUÉS DE COMPARTIR AYER SU POESÍA EN LA FIL, NOS OFRECE SUS AGUDAS REFLEXIONES

Por Enrique Planas

Comienzo el diálogo con un previsible ¿Cómo está? Y el fundamental poeta chileno responde: ¡Sano! Gonzalo Rojas ha cumplido 90 años manteniendo esa vocación de "patiperro", como llaman en su país a los viajeros impenitentes. "Creo que la condición insular que tiene el país, tan sureño, tan hacia abajo, exige 'nortear', ir al norte del mundo", explica el Cervantes, y, de inmediato, recuerda su primer viaje, a los 17 años, cuando llegó a Mollendo después de un largo viaje en un buque de carga.

¿Viajaba buscando algo?
¡Nada! Me embarqué en Talcahuano, pasé por San Antonio, Valparaíso, Antofagasta, y así por el norte hasta Mollendo. Sin querer nada, solo vagar...

¿Cómo ha logrado evitar convertirse en el poeta oficial de su país?
Nunca lo fui. Al revés: yo tengo el honor de ser un poeta desoído. Y no me quejo. No me importa que me quieran o no. En ese paraje llamado Chile, no hay ningún interés por mi poesía. Ninguno. Cero. Lo mismo le pasó a Enrique Lihn, que quería tanto a tu país, o a Gonzalo Millán, el mejor de todos, que murió hace poco. A Gonzalo le pasó tanto en grandeza y desconocimiento como al poeta peruano Eielson. Portentoso, oculto. Eielson: ¡Ahí tienes un poeta! Sin bullicio. Esa es la raza mía. Esa es la adoración mía por tu Vallejo.

En alguna entrevista leí que cuando le preguntaron por qué se dice de Chile que es un país de poetas, dijo: "Porque nos creemos muy solos y muy nuevos". ¿Cómo así?
La verdad es que los chilenos presumen de eso. No es así. Si retrocedo cien años, hasta 1908, no había ningún poeta. Y ahora solo encuentras media docena de papeles.

Para esta entrevista, estuve releyendo "La miseria del hombre", su primer libro...
Ah, un balbuceo de chico. Pero allí estaba todo lo mío...

Al leerlo, parece un libro escrito ayer y no en 1948.
¿Y sabes por qué? Porque lo que yo escribo hoy está atado en visión y lenguaje con aquel libro. No he desarrollado, no he variado. Soy muy monótono. Mantengo siempre mi visión sombría y displicente, irónica, mi vuelta al gran Quevedo...

¿No cambiar es una decisión consciente o es lo natural para usted?
Lo natural. No me sale de otra manera. Cuando he intentado hacer mudanzas lexicológicas o sintácticas, no ha funcionado en cuanto a autenticidad. El horizonte de lectura del Gonzalo Rojas de hoy es el mismo de mis mocedades, el de la clasicidad grecorromana.

Hay un poema clásico en su obra, "Perdí mi juventud en los burdeles", escrito a los 22 años. ¿Cuál es la historia detrás del poema?
Te lo cuento: al lado del mercado de mariscos y pescados, estaba la calle San Pablo, donde muy cerca había una construcción de mármol, donde vivían las putidoncellas. Había una muchacha bonita, que me gustaba. Seguramente dialogué en el fornicio con ella, pero eso no es lo importante. Un día, al subir las escaleras del local una madrugada, descubro que estaban velando a la pobrecita. Me quedé pensando. Y bajé mi escalera con la luz sombría de lo que se había perdido. "Y no pude/nacer de ti otra vez, y ya no pude/sino bajar terriblemente solo/ a buscar mi cabeza por el mundo" (recita). Sin duda, como poeta estoy sellado por el Eros. No un Eros sombrío, nunca vuelto hacia esa trampa aburrida llamada pornografía. Mi Eros es sagrado, sacro. Y esa puta es sagrada en mi poesía.

Por ello su confesa cercanía a San Juan de la Cruz y a Teresa de Jesús. ..
Soy un místico concupiscente, no cabe duda.

El escritor Jorge Edwards presentó en la Feria del Libro su novela "La casa de Dostoievski", recordando la generación de poetas que él conoció y sobre todo los miembros del grupo Mandrágora, al cual usted perteneció. ¿Qué opinión tiene de la novela?
¿Qué es grupo Mandrágora? ¡Una trampa! Vicente Huidobro irradiaba la vanguardia, y ellos se alineaban un poco con él. Vicentito tiene gracia y luz, lo quise mucho. Pero los otros, qué puedo decir. Braulio Arenas: mediocre. Teófilo Silva: malo. Y no quiero nombrar más. Tenían una virtud: sabían francés. Y leían a los surrealistas, la revista "Minotauro", y todos esos papeles que yo todavía conservo. Pero no tenían ángel. Un poeta es visión y es lenguaje. Y ellos no tenían nada. Los pomposos de hoy reclutan a los tramposos de ayer. Yo me aparté de ese grupo, y me fui a la sierra de Chile, con una muchacha de 18 años. Allí, hablando con los mineros del cobre, aprendí lo que es la imaginación y la vivacidad expresiva. Eran mucho mejores que los de Mandrágora. Edwards comete un error. No tiene por qué reverdecer o repristinar a ese grupo mediocre, de tontos, de presuntuosos.

  • Imprimir página
  • E-mail
  • Aumentar texto
  • Disminuir texto
  • Favoritos
  • Mr. Wong
  • Delicious
  • Menéame
  • Google
  • Facebook