Por Gino Piaggio Valdez
Para Kofi Annan, ex secretario general de las Naciones Unidas, "una sociedad que aísla a sus jóvenes, corta sus amarras, está condenada a desangrarse".
Quizás Alan García, el presidente del Perú, no haya sido tan profundo como Annan en el mensaje a la nación que pronunció el pasado 28 de julio; sin embargo, admitió que en su gobierno "faltó más presencia juvenil" y prometió que esta carencia iba a corregirse en los próximos meses.
Según la joven congresista Luciana León (PAP), podemos estar seguros de que en este semestre se darán grandes avances en todo lo relacionado con la juventud peruana y su participación en el Gobierno.
"Por ejemplo, el 12 de agosto, Día Internacional de la Juventud, el presidente de la República anunciará dos planes de acción que incorporarán y generarán políticas a favor de los jóvenes. Uno de ellos está relacionado con el empleo juvenil", señaló optimista la parlamentaria.
Además, recordó que insistirá con el proyecto de ley para que los 10 primeros puestos de cada universidad del país colaboren con la administración pública. Se comprometió a presentar esta iniciativa al Parlamento.
"De este modo, los jóvenes, además de recibir un reconocimiento por sus logros, podrán incorporar todo lo que han aprendido a lo largo de sus vidas a la administración pública. De esta manera se logrará también un gran avance en el aparato estatal", aseguró León.
No obstante, la legisladora recalcó que el Gobierno Central y los gobiernos regionales y locales, además de proponer proyectos de ley, deben promover la asociatividad juvenil. "Hoy en día los jóvenes están dispersos y desarticulados, por lo que es mucho más difícil que puedan constituirse en grupos de interés" recalcó.
El sociólogo y especialista en temas de juventud, Federico Tong, aplaudió la decisión de León de presentar nuevamente el proyecto de ley que permita a los mejores estudiantes tener un espacio en la administración pública, ya que para él es indispensable que se expidan más normas como la Ley 28869, que promueve la participación de los jóvenes en las listas de regidores provinciales y municipales.
"Sin embargo, estas leyes a favor de la juventud no solo deben buscar un espacio político para los jóvenes, sino que también deben contribuir a que estos recuperen la noción de carrera política y vuelvan a revalorarla", reflexionó.
El sociólogo advirtió: "Además de articular e implementar lo establecido en el marco normativo y superar los vacíos que pudieran existir, es sumamente importante aumentar progresiva y sostenidamente la inversión local en la juventud, pues esta constituye la cresta de una gran ola de gente que persistirá por varias décadas antes de desvanecerse. El modo en que los jóvenes sobrelleven su transición hacia la adultez tendrá profundas repercusiones no solo en su propio bienestar, sino en el bienestar de las otras generaciones".
RECIPROCIDAD
A pesar de insistir en que el Gobierno debe hacer mayores esfuerzos por incluir a los jóvenes en el ámbito político, León y Tong coinciden en que este esfuerzo es recíproco y que la juventud debe poner de su parte si es que quiere lograr un espacio en el aparato estatal.
Sin embargo, ninguno de los dos se mostró tan convencido de esto como Jorge Mori, director del Grupo Coherencia, organización que promueve el debate entre jóvenes universitarios.
"Los jóvenes deben tomar la iniciativa, empezar a ejercitar sus derechos y buscar sus propios espacios. Si alguien quiere un lugar en la política, tiene que luchar por este. Luchar en el sentido de trabajar, construir propuestas colectivas y generar estrategias de incidencia. Ninguna norma le va a otorgar protagonismo político a la juventud, menos aun cuando esta no hace uso de ella", afirmó.
Para Mori, muchos jóvenes peruanos están apáticos y siguen escondiéndose tras las viejas excusas de desigualdad y pobreza para no aprovechar la magnífica situación que está atravesando el país.
No obstante, Erick Saldaña, coordinador de la Secretaría Nacional de la Juventud (SNJ), postula que este alejamiento de los jóvenes de la política no se debe a que estén apáticos, sino que ahora prima el esfuerzo individual y están enfocados a, primero, lograr sus objetivos personales.
"Este es un fenómeno que está ocurriendo en otros países de América Latina (...) Ahora vivimos en un mundo globalizado que maneja grandes cantidades de información y que es mucho más competitivo. Es por esto que los jóvenes se concentran primero en alcanzar sus propias metas y más adelante buscan participar en el desarrollo colectivo del país", explicó.
Asimismo, no descartó que este distanciamiento se deba también, en parte, a la desilusión de los jóvenes con respecto al sistema político nacional. Pero recalcó que, de la población en general, es la juventud la que aún considera al sistema democrático como la mejor opción que tienen los peruanos para garantizar sus derechos y libertades. "Aún tienen fe en la democracia", enfatizó.
Ojalá que la juventud no espere llegar a la adultez para ejercer sus derechos y que el Gobierno no aísle a sus jóvenes, coinciden los especialistas.