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DEL EDITOR

Que Beijing cumpla sus promesas

Por Virginia Rosas

El ambiente en Beijing a menos de una semana del inicio de las Olimpiadas se ha vuelto irrespirable. Y no solo porque los niveles de contaminación alcanzan índices insoportables para cualquier ser humano, sino porque el Gobierno Chino ha decidido incumplir su promesa de otorgar una libertad absoluta a los medios de comunicación presentes en el país para cubrir los Juegos Olímpicos.

El miércoles pasado se desató el escándalo cuando el Comité Olímpico Internacional (COI) confirmó lo que era un secreto a voces: que el uso de Internet para los 25 mil periodistas presentes en la capital china sería restringido. Se explicaba así por qué cada vez que alguien intentaba ingresar a una página sobre DD.HH. o sobre el Tíbet o sobre la secta Falun Gong, cuyos integrantes son perseguidos en el país, la conexión se caía.

Igual sucede con los sitios web de Amnistía Internacional, Human Rights Watch, de la BBC y hasta periódicos de Hong Kong. Y lo que es peor, diversas organizaciones denuncian que los JJ.OO. están sirviendo de pretexto para silenciar a la disidencia ejerciendo una represión feroz sobre la población. Es el caso de Liu Shaokun, el valiente director de una escuela que osó colgar en Internet las fotos de los colegios que se derrumbaron durante el terremoto del 12 de mayo pasado, y que ha sido condenado a un año de encierro en un "campo de reeducación por el trabajo", eufemismo para las mazmorras creadas durante la Revolución Cultural para aplacar cualquier atisbo de disidencia.

Pero el jefe de la comisión de prensa del COI se ha limitado a comentar que lo lamenta mucho y que no puede decirles a los chinos lo que deben hacer.

Podría comenzar por recordarles a las autoridades chinas las palabras de Wang Wei, el secretario general del comité para la candidatura de Beijing, cuando en el 2001 presentó su postulación a los juegos: "Daremos a los medios de comunicación libertad absoluta para informar cuando vengan a China. Tenemos plena confianza en que la celebración de los Juegos Olímpicos 2008 en China no solo promoverán nuestra economía, sino que también mejorarán todas las condiciones sociales, incluidas la educación, la salud y los DD.HH.".

Los periodistas no pueden informarse para informar correctamente. Los atletas tienen que irse a Hong Kong para entrenar porque las condiciones climáticas son extremadamente desfavorables, pese a que la circulación de vehículos se ha reducido y muchas fábricas se han desplazado a provincias para evitar los humos.

¿Qué determinó que el COI eligiera Beijing antes que Bangkok, El Cairo, La Habana, Estambul, Kuala Lumpur, Osaka, París, Sevilla o Toronto? ¿Ignoraba acaso en ese entonces que en China se violan desde siempre los más elementales derechos humanos?

¿Desconocía que la contaminación en la capital china es la peor del mundo y que eso se acrecienta en julio y agosto por el intenso calor? Si el COI confió en las promesas de Beijing es imprescindible que le exija cumplirlas ya.

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