Budapest [DPA]. El final parecía cantado: Felipe Massa se paseaba rumbo a la victoria y al liderato del mundial de pilotos de Fórmula 1, pero el humo blanco de su motor Ferrari anticipó el abandono y Heikki Kovalainen aprovechó el infortunio para ganar en el Gran Premio de Hungría por primera vez en la categoría.
El finlandés de McLaren-Mercedes, de 26 años, se hizo con la punta de la carrera a tres vueltas del final y desató la euforia en su box, que vio cómo el piloto que esta semana fue confirmado para el 2009 lograba su sueño y, como valor añadido, su otro volante, el británico Lewis Hamilton, no perdía el mando en el campeonato pese a sufrir un pinchazo en un neumático y finalizar quinto.
"Bienvenido al mundo de las victorias, la primera de muchas", dijo el jefe de la escudería angloalemana Ron Dennis a Kovalainen al encontrarlo en boxes después del triunfo. El piloto, por su parte, se declaró "feliz".
"Estoy muy feliz por este primer triunfo; siempre ha sido uno de mis objetivos", dijo Kovalainen, que se mostró dolido por la desgracia de Massa: "Me da algo de pena por Felipe. Sé cómo se siente ahora".
También el alemán Timo Glock escribió una página importante en su historial como piloto al finalizar con su Toyota en la segunda ubicación y subir por primera vez en su carrera al podio. "¡Increíble! No lo puedo creer", dijo eufórico.
Tercero fue el finlandés Kimi Raikkonen, que gracias a los seis puntos conseguidos superó en el mundial de conductores a Massa y ahora se ubica en la segunda colocación, a cinco puntos de Hamilton, que suma 62 unidades.
El inglés estaba en plena lucha por la victoria cuando sufrió un pinchazo en su neumático delantero izquierdo. Perdió mucho tiempo y la fortuna le sonrió con la falla en el impulsor del brasileño. "El resultado no es tan malo, al menos sigo al frente de la clasificación", aseveró.
En una buena actuación, el español Fernando Alonso llevó a su Renault a ser cuarto, e igualó así su mejor posición del año, lograda en la apertura de la temporada en Australia.
Tardó en despegar
La carrera se disputó bajo un intenso calor, que hizo que la temperatura en pista fuese de 44 grados centígrados. Massa se adaptó bien a la contingencia y tras la salida superó primero a Kovalainen en plena recta y luego se jugó la vida en la primera curva ante Hamilton, a quien dejó atrás.
La carrera era muy táctica por la altísima dificultad para adelantar, cuando el neumático de Hamilton dijo basta en la vuelta 37. El inglés regresó décimo a la pista.
A falta de 15 vueltas la duda era si Hamilton (quinto) iba a pasar a Alonso y si Kimi daría caza a Glock, pero a solo tres giros de la bandera a cuadros vino la desgracia de Massa, quien puso cara de consternación. En un segundo pasó de ser líder del Mundial a bajar a la tercera ubicación, a ocho puntos de Hamilton.
PUNTO DE VISTA
¿Justicia divina?*
Quizá hablar de suerte sería lo más apropiado para lo que ocurrió en Hungría. O quizá podríamos inventar que Bernie Ecclestone, el Dios de la F1, tiene un botón mágico que oprime para destruir la carrera de los punteros cuando el 'ráting' se le cae por los suelos.
Con mucha suerte, ganó Kovalainen, quien vengó de alguna forma el que haya tenido que dejar pasar --a regañadientes-- a Hamilton en el GP de Alemania. Segundo fue otro alienígena de los podios, Timo Glock, célebre por andar fuera de la pista y por sus soberanos golpazos. Sin embargo confirma el buen momento de Toyota.
Hamilton bajó una llanta más producto de su manejo desgastante y de un auto que se traga los neumáticos que por una cuestión del azar. Suerte es que siga puntero.
En contraste, lo de Massa fue terrible. El paulista no solo perdió diez puntos; también la opción de tomar la punta del torneo y posiblemente la oportunidad de que el equipo le dé la primera opción para pelear por el título desde ahora --aunque no sea el más digno de los representantes--.
Raikkonen fue el gran beneficiado, tras solo haber paseado en esta carrera. Al final terminó arrastrándose por un problema en el tren posterior e igual se llevó la mayor cantidad de puntos de los tres llamados a la gloria de este año. ¿Será esa la verdadera suerte del campeón? Como va la cosa, lo más probable es que todo se defina en Brasil y por penales.
* Gianni Galletti. Ruedas y Tuercas