Los árbitros se pusieron inflexibles con Tulio Nicolini y anoche, en una asamblea, acordaron "por unanimidad" irse a la huelga y dejar de dirigir en el Clausura si el titular de la Comisión Nacional de Arbitraje (Conar) no deja el cargo.
La decisión no afectará la jornada del miércoles, pero podría hacerse efectiva para los partidos del fin de semana (que corresponden a la quinta fecha). En cambio, sí se decidió de manera inmediata que los árbitros dejen de entrenar en la Videna. En lo que dure el conflicto originado por las declaraciones de Nicolini a El Comercio, los réferis entrenarán por su cuenta en el Estadio Nacional.
El comunicado, difundido anoche, advierte que la huelga afectaría a todas las categorías del fútbol peruano. De nada sirvieron las declaraciones de Nicolini, quien ayer declaró a CMD que sus palabras fueron "magnificadas" y que lo que quiso decir fue que solo dos árbitros peruanos eran reconocidos internacionalmente.
Por su parte, el jefe de la Comisión de Árbitros de la Conmebol, Carlos Alarcón, pidió a Nicolini no tomar su nombre. "No quiero entrar en lío de comadres, no sería nada ético de mi parte. Si el señor Nicolini declaró de esa manera sabrá por qué lo dice, con esto tampoco quiero apoyarlo, cada uno es responsable de sus actos, solo pido que no se utilice el nombre de otros", dijo a la agencia Andina.
"El arbitraje pasa por un mal momento y no solo en el Perú sino en Sudamérica. No quiero tirar más leña al fuego, pero para mejorar tenemos que trabajar unidos con el mismo objetivo y eso lo sabe cada uno de los árbitros peruanos con quien conversé personalmente", agregó Alarcón.