INDIA. TRAS LA ESTAMPIDA
NUEVA DELHI [EFE]. Decenas de miles de fieles procedentes del norte de la India siguieron ayer su peregrinación al templo hindú de Naina Devi, en los Himalayas indios, pese a la tragedia que ayer se cobró la vida de 146 personas en una estampida.
Ya durante la noche del domingo, cuando los servicios de rescate y voluntarios apenas terminaban de asistir a las víctimas, recomenzó el ascenso de peregrinos al santuario, situado en lo alto de una montaña del distrito de Bilaspur, en el estado de Himachal Pradesh.
"Hoy (ayer) ha venido mucha gente. La devoción no se ve afectada por estas cosas", expresó Direndra Kumar, responsable del templo de Naina Devi, al que se accede a pie en un último tramo de un kilómetro y medio.
Otro encargado del santuario citado por la agencia PTI calculó que aproximadamente 30.000 personas visitaron ayer el Naina Devi, pese a que se preveía que la tragedia y el mal tiempo redujeran la afluencia.
Habitualmente, unas 25.000 personas suben hasta el templo en jornadas laborables, cifra que se duplica los fines de semana durante los diez días que se celebra la festividad monzónica del Shravan Ashtami.
Pero el domingo, el número de fieles desbordó todas las previsiones y un rumor de desprendimiento de rocas desató el pánico a 400 metros del templo y causó una estampida en la que murieron 146 personas, la mayoría mujeres y niños, informó el subinspector de policía Jagtar Singh.
Kumar explicó que a la tragedia contribuyó la aglomeración de fieles en un refugio, pues llovía en el momento del accidente.
En total 45 heridos fueron atendidos en el hospital de Anandpur Sahib, situado a una veintena de kilómetros en el estado vecino de Punjab. Diez siguen ingresados, pero no revisten gravedad, indicó una fuente hospitalaria.
Excepto uno, todos los cadáveres han sido identificados y entregados ayer a sus familiares, la mayoría de estados adyacentes, que se quejaban a la prensa de la falta de organización que multiplicó la tragedia y de la brutalidad de la policía de Himachal Pradesh.
"Me pegó un policía cuando acudí a ayudar tras la estampida. Después otros se le unieron y cargaron con porras contra la multitud. Esto hizo que las cosas se agravarán. Si la policía hubiera ayudado a la gente, las bajas no habrían sido tantas", declaró a la agencia IANS Bali Singh, que había acudido al templo desde el estado de Haryana.
El jefe del Gobierno de Himachal Pradesh, Prem Dhumal, anunció que habrá una investigación sobre el abuso de la fuerza policial.