Quito [EL COMERCIO]. La 'U' emprendió el regreso a Lima con una nueva eliminación temprana en el equipaje y apenas un autogol como premio consuelo. El retorno a Lima es, también, un retorno a la realidad para los dirigidos por Gareca, que ganaron el Apertura con holgura, pero ya está claro que ser el mejor del Perú significa poco cuando hay que enfrentar a rivales de fuera.
Deportivo Quito no fue la tromba que se esperaba luego de lo demostrado en el partido de ida, cuando contuvo a la 'U' sin pasar mayor apremio. Algunos pronosticaron entonces que Carlos Sevilla aprovecharía la evidente superioridad física de su plantel para imponer un ritmo frenético en el Olímpico Atahualpa. No fue así, y los locales dejaron en evidencia que están lejos de ser un gran equipo. Fueron, eso sí, un cuadro sólido defensivamente durante casi todo el partido.
Corozo y Nazareno volvieron a ganar sus duelos en los laterales y, a partir de allí, sentaron las bases para que el partido se jugara la mayor parte del tiempo en el campo de la 'U'. Candelo intentó tener la pelota y filtrar algún pase, pero tuvo poco éxito. Todo lo contrario de Donoso y Saritama, que fueron creciendo gradualmente.
Todas las chances de gol del primer tiempo estuvieron en el arco de la 'U'. A los 12', Araujo pifió un rechazo y obligó a Duarte a salvar en la puerta del arco y a los 24' Fernández sacó otra pelota de gol. A los 37', Araujo cometió penal y Donoso ejecutó impecablemente para poner el 1-0 y obligar a la 'U' a algo que estaba más allá de sus posibilidades: buscar un gol, encima como visitante.
Crema desarmada
El desamparo ofensivo en el que se encuentra la 'U' es más evidente cuando Neyra brilla por su ausencia, porque el 'Bidón', incluso en sus versiones más pobres, dispone del tiro de larga distancia como variante adicional para llegar al arco sin tener que entregar la pelota a los atacantes. Sin él, Gareca queda a merced del empeño de Hurtado y la mala puntería de Jiménez, un completo fraude disfrazado de delantero solución: ayer tuvo dos chances claras y volvió a marrar las dos.
A falta de una variante en la posición de 9, la 'U' recurrió a sus dos refuerzos recién llegados del Bolo. Vásquez le imprimió un poco más de dinámica al mediocampo, mientras que Ramírez pasó inadvertido. Fernández terminó de sellar la eliminación cuando se devoró un tiro libre de Donoso y dejó entrar el 2-0. Tras eso, la 'U' buscó con el descaro de quien se sabe eliminado y encontró el autogol de Nazareno. Quedaban diez minutos, pero las ideas estaban agotadas hace rato. Gareca se cansó de llevarse las manos a la cabeza y arrancarse los pelos. Ahora solo le queda pensar en el Clausura, donde por ahora tampoco camina bien.