Por Álvaro Gastañaduí Ramírez
La Municipalidad de Lima aseguró ayer que la ampliación de la avenida Venezuela --de dos a seis carriles en ambos sentidos-- no afectará la huaca San Marcos ni la llamada huaca 22, ubicada exactamente al frente, al otro lado de esa vía.
Tal como ya había sido informado por el alcalde Luis Castañeda, la coordinadora de Proyectos Especiales del municipio limeño, Carola Cuadros, explicó ayer que la nueva vía dará un leve giro hacia la izquierda --en el sentido de Lima al Callao-- a la altura de esos restos arqueológicos. Incluso, aseguró que serán demolidas las construcciones ilegales ubicadas al frente de la Universidad de San Marcos para contar con un mayor espacio.
Sin embargo, en un recorrido realizado por ese lugar se comprobó que no habría el área suficiente para los seis carriles que han empezado a construirse desde la avenida Naciones Unidas hasta Universitaria y que se prolongarán hasta la Faucett. A la altura de la huaca San Marcos la vía disponible es de 16,40 metros, medidos entre la pared de la huaca y la de un depósito ubicado al frente.
El urbanista Luis Morante también duda de que con esa área pueda construirse una avenida con dichas características. Explicó que en una vía arterial --como la Venezuela-- cada carril debe tener un ancho de 3,30 metros (en total 19,80 metros), a lo que debe añadirse una berma central de no menos de 1,5 metros y dos veredas a cada lado de dos metros, pues es una zona de tráfico peatonal (hay una universidad, un hospital, un colegio, etc.). En total se requiere un mínimo de 25,30 metros. Según el ex regidor de Lima, debería pensarse en un 'by-pass' para no tocar las huacas.
El Instituto Nacional de Cultura, las autoridades de la Universidad de San Marcos y diversos arqueólogos ven con preocupación que se vaya a afectar ambas huacas. El INC ya emitió una medida cautelar para suspender las obras en esa área, hasta que el Concejo de Lima le entregue un Proyecto de Evaluación Arqueológica.
El director de la Escuela de Arqueología de la Universidad de San Marcos, Hernán Amat Olazábal, aseguró que por el diseño que tiene ahora la avenida Venezuela la huaca San Marcos corre peligro de ser cercenada en unos ocho metros de ancho. Incluso, indicó que para hacerlo se requiere de una licencia expresa del Instituto Nacional de Cultura.
La arqueóloga Rudy Shady, también expresó su preocupación por lo que considera una amenaza inminente contra esos restos que --según ella-- aún no han sido estudiados a profundidad y que han estado abandonados a su suerte por muchas décadas.
Para el consultor en temas de transporte, Luis Quispe Candia, ha habido una falta de previsión en el proyecto de la ampliación de la avenida Venezuela, que no ha contemplado el ancho del espacio de vía con el que se contaba.
Entre tanto, el Instituto Nacional de Cultura sigue evaluando el proyecto del Concejo de Lima, para determinar el impacto que tendría en dichos restos arqueológicos.
Voceros del concejo metropolitano aseguraron que recién hoy se pronunciarían sobre las medidas de impugnación que presentarían para rechazar la medida cautelar del Instituto Nacional de Cultura.