La mañana del martes, Yanire Andia Reynaldo (18) encontró a su madre cuando convulsionaba en el interior de su casa, en la urbanización La Pascana, en Comas. Sin perder tiempo, la subió en un mototaxi con dirección al hospital Sergio Bernales de Collique. Las más de 10 cuadras de distancia jugaron en su contra, pues Norma Reynaldo Terraza (40) falleció en el camino. En el servicio de emergencia, el diagnóstico fue muerte por paro cardiorrespiratorio. Minutos antes de entrar en shock, Norma había bebido un vaso de supuesto extracto de Noni, cuyo frasco sellado había encontrado en el cuarto de su hija mayor, Yanire.
Cuando la comisaría de Collique indagó sobre dicha muerte se encontró con versiones contradictorias dadas por la hija mayor de la víctima sobre la adquisición del producto. Primero señaló que había comprado el frasco a un ambulante. Luego dijo haber recibido ese y otros dos jarabes de medicina natural de una mujer de nombre Gladys, quien era una conocida de su enamorado. Yanire tenía el encargo de llevar los envases a Italia en el viaje que iba a emprender el lunes 4 de agosto y que a última hora no realizó debido a una objeción en la sala de embarque: no contaba con el boleto de vuelta que requería su visa de turista.
La sustancia líquida y amarillenta contenida en los envases eran en verdad alcaloide de cocaína. Se trataba de 1,970 litros de droga líquida, según arrojó el análisis que horas más tarde realizó la fiscalía del cono norte.
A las 10:30 p.m. del martes, mientras velaban a su madre en la casa de unos familiares, Yanire fue intervenida por considerársele sospechosa de tráfico de drogas y homicidio culposo.
El capitán Ronald Torres, de la comisaría de Collique, señaló a El Comercio que Yanire, ante la presión del interrogatorio, aceptó que sabía que la sustancia contenida en los frascos era droga.
En esa dependencia policial se levantaron tres atestados del caso. El primero sobre la muerte de la señora Norma Reynaldo, el segundo correspondiente a la entrega de los frascos por parte de la propia Yanire y el tercero referido a la detención de esta.
En su barrio, llamado Carmen Bajo, de Comas, vecinos y familiares se refieren a Yanire como una persona honesta y trabajadora. "Ella era el sostén de su mamá que sufría de cáncer al estómago y de su hermana de 15 años que aún está en el colegio", señaló una vecina. Con ella coincidieron los familiares de la joven, quienes agregaron que Yanire deseaba trabajar en Italia, donde actualmente reside una de sus tías, para costear el tratamiento de cáncer de su madre.
Debido a su profunda depresión y sentimiento de culpa, la acusada debió ser atendida por un psicólogo y un médico legista antes de ser trasladada, al mediodía de ayer, a la Dirandro. Esta unidad policial determinará quiénes indujeron a la joven a involucrarse en un delito que terminó ocasionando la muerte de su madre.