CHINA. EN LA PUERTA DE BEIJING 2008
Por Patricia Castro Obando. Corresponsal
BEIJING. Ni en esta ciudad la antorcha olímpica pudo librarse de manifestaciones a favor del Tíbet. En la recta final de su recorrido por todo el mundo, la llama llegó ayer a la capital china, casi al mismo tiempo en que cuatro activistas extranjeros consiguieron desplegar dos pancartas protibetanas, cerca del Estadio Nacional, donde este viernes serán inaugurados los Juegos Olímpicos.
A pesar de las estrictas medidas de seguridad, dos de los activistas lograron treparse a postes de alumbrado eléctrico para colgar dos pancartas con los lemas "Tíbet será libre" y "Un mundo, un sueño: Tíbet libre". El incidente sucedió poco antes de las seis de la mañana en el puente Beichuan. La organización Estudiantes por un Tíbet Libre ha reivindicado el acto.
El grupo formado por tres hombres y una mujer, de 23 años a 34 años, y de nacionalidades estadounidense y británica, ingresó a China con visa de turista. Según la página web de esta organización, el acto duró una hora, aunque la agencia estatal de noticias Xinhua informó que los policías se llevaron a los cuatro activistas doce minutos después de desplegar sus pancartas.
Se cree que la policía fue advertida de la acción por una llamada telefónica de un voluntario de seguridad vecinal. Como las pancartas fueron colocadas a cuarenta metros de altura, los efectivos tuvieron que llamar a los carros de bomberos provistos de largas escaleras para desmontarlas. Durante casi toda la mañana la zona fue cerrada y se trasladaron o cancelaron las actividades culturales programadas en las inmediaciones del estadio.
En horas de la mañana, el portavoz del comité organizador de los Juegos Olímpicos Beijing 2008, Sun Weide, confirmó que el Departamento de Seguridad estaba investigando a los activistas. Recordó que el Gobierno Chino tiene leyes y regulaciones muy claras e instó a respetarlas.
Horas más tarde, la agencia de noticias Xinhua publicó que los extranjeros han recibido la orden de abandonar el país dentro de un límite de tiempo prescrito. Según la agencia, dos de ellos viajaron ayer y los otros dos lo harán hoy rumbo a Hong Kong.
"Fue una acción pacífica con la que queremos demostrar que el Gobierno Chino trata de silenciar el sufrimiento de la gente en el Tíbet", declaró Kate Woznow, directora de la campaña olímpica de este grupo que planea nuevas acciones, "pacíficas, sencillas y dignas", anunció. En un comunicado, el grupo señala que con este acto los tibetanos y sus seguidores en todo el mundo condenan el intento del Gobierno Chino de usar los Juegos Olímpicos 2008 para cubrir su ocupación del Tíbet.
Hace cinco meses, el Tíbet vivió sus peores protestas contra China en dos décadas, lo que supuso un refuerzo de la represión militar en esta región y de las medidas de seguridad en todo el país para evitar que cualquier acto de disidencia empañe la cita olímpica. Esta manifestación ha puesto nuevamente en jaque la seguridad.
A raíz de estos incidentes, el Dalai Lama, líder espiritual y político exiliado en la India, reiteró públicamente su respaldo a los Juegos Olímpicos de Beijing. "Desde el momento en que China se presentó oficialmente para organizar los Juegos Olímpicos, yo di mi apoyo al derecho del país de ser el anfitrión", señaló el Dalai en un comunicado publicado en el sitio web del gobierno en el exilio.
Bush pide libertades a BeijingBush indicó que su mensaje a las autoridades chinas ha sido siempre el mismo en los siete años y medio de su mandato. "Uno no debe temer a la gente religiosa en tu sociedad; es más, la gente religiosa hace de una sociedad un lugar mejor. La gente tiene que poder decir lo que piensa, lo contrario es un error", respondió al ser preguntado por su posición sobre los derechos humanos en China.
A la vez, el presidente estadounidense explicó que su decisión de asistir mañana a la inauguración tiene como objetivo decirle a la población china que se respetan sus tradiciones y su cultura.
"Estados Unidos mantiene su oposición firme a la detención en China de disidentes políticos, activistas de los derechos humanos y activistas religiosos", manifestó.
"Hablamos abiertamente a favor de una prensa libre, de la libertad de reunión y de los derechos laborales, no para oponernos a los líderes de China --dijo--, sino porque confiar en ciudadanos con más libertades es la única manera en la que China desarrollará todo su potencial".
EL DATO
Protesta teatral
Otro grupo que se hace llamar Voz para los sin Voz también realizó ayer una campaña en dos hoteles de Beijing para reclamar a China que ratifique la Convención Internacional de los Derechos Civiles y Políticos. El grupo teatralizó en las habitaciones de ambos hoteles lo que parecían escenas de crímenes.