HABLE CON ELLA
Por Marcela Robles
En el 2020 en el Perú habrá cerca de 4 millones de adultos mayores y uno por cada dos niños. Sin embargo, ni el Estado ni las instituciones privadas ni las familias están preparadas para afrontar el asunto desde la perspectiva de una alta calidad de servicio a este sector de la población.
La palabra madurez según parece no le gusta a nadie. Entre otras cosas --me comenta un amigo-- porque recuerda a una fruta a punto de caer del árbol, como la famosa canción de la pera madura que cantaba Pepe Miranda.
¿Qué es la madurez? El diccionario de la lengua española lo define así: "Buen juicio o prudencia, sensatez. Edad de la persona que ha alcanzado su plenitud vital y aún no ha llegado a la vejez". Me pregunto automáticamente si la vejez es un lugar al que se llega, como una suerte de "Stazione termine" (¿recuerdan la extraordinaria película de Vittorio de Sica?), donde uno se baja en el paradero final. Yo prefiero pensar que después de la madurez, el tiempo, que es circular, simplemente gira hacia nuevos caminos que transitar. Eso sí, a otro ritmo, con otros sueños, con otros planes. Planes que ya no son para los próximos veinte años, como cuando tenemos 18 y nos creemos inmortales, sino para las próximas dos horas.
El número de adultos mayores es cada vez más elevado y más importante en relación con los otros grupos etarios. La calidad de vida de estas personas es fundamental, porque ellas son los padres de la tribu, y lo que nos diferencia de los animales es que no somos meros descendientes, sino herederos, como bien decía don José Ortega y Gasset. Pero ya está clarísimo que la tendencia de menospreciar a las personas mayores está en franca retirada, y que ahora la juventud y la adultez, o como se le quiera llamar, están logrando darse la mano y aprendiendo los unos de los otros. En buena hora.
Considerando estos asuntos, la Asociación Adulto Feliz, con el apoyo académico de la Maestría en Gerencia Social de la PUCP y de la Federación Iberoamericana de Asociaciones de Adultos Mayores --sumado al apoyo financiero de algunas empresas-- está realizando un multitudinario seminario que se inició ayer, y continúa en su segunda y última sesión el sábado 16 de agosto, en el auditorio de Derecho de la Universidad Católica (la entrada es gratuita). Este I Seminario Internacional de Capacitación se efectúa en conmemoración del Día Nacional del Adulto Mayor, que se celebra el 26 de este mes.
Atención, que no está dirigido solamente a un grupo de técnicos, sino al público en general, y además será replicado periódicamente. Su objetivo es capacitar a todos los participantes en aspectos fundamentales del proceso de envejecimiento, y en estrategias para una atención adecuada al adulto mayor. Si queremos morir con dignidad, una buena forma de prepararse es envejeciendo con dignidad, elegancia y sensualidad. Basta con mirar a Sean Connery.
Cuando mi querida y sabia amiga Nena, de apenas 78 años me dice: "Hay que vivir, Marcelita, mañana no importa", ¿qué tendría yo que agregar? Nada. Solo abrazarla.