Todo fue planeado al detalle. Los delincuentes sabían que su víctima acudiría a las 7:30 p.m. a un centro comercial de Los Olivos para hacer una transacción bancaria que no le iba a tomar mucho tiempo, por lo que decidieron esperarlo en las afueras del local en un auto station wagon blanco que se confundía con los taxis que aguardaban en la pista.
En efecto, tras algunos minutos de espera, Heriberto Calderón Torres (51), dirigente vecinal de la Asociación de Vivienda Chillón de Puente Piedra, abandonó el local ubicado en el km 24 de la Panamericana Norte en compañía de su amigo Francisco Chávez, ingeniero encargado de las obras que se ejecutan en la asociación, y de otros dos colaboradores. El grupo avanzó unas cuadras, hasta la calle 17 de la urbanización Pro, en el límite con Puente Piedra, sin percatarse de que la station wagon los seguía. De pronto, tres sujetos con los rostros cubiertos bajaron del auto y dispararon contra el dirigente para luego huir en el mismo vehículo. Seis balazos impactaron directamente en el cuerpo de Calderón y otros dos rozaron en la pierna del ingeniero Chávez, por lo que ambos fueron evacuados de emergencia al hospital Sergio Bernales de Collique, pero el primero llegó cadáver.
Chávez fue trasladado, posteriormente, al Hospital Municipal de Los Olivos, donde se recupera satisfactoriamente.
La policía determinó que Calderón sí llegó a retirar una fuerte suma de dinero, la cual estaba en un paquete que fue arrebatado por los delincuentes antes de darse a la fuga. No obstante, personal policial de la Jefatura de Investigación Criminal de Los Olivos considera que el robo no fue el móvil del asesinato, sino un factor distractivo ideado por los propios criminales. La hipótesis apunta, más bien, a una pugna al interior del gremio vecinal.
Rosa León Guerra (48), viuda de Calderón, no dudó en acusar a los ex dirigentes de la asociación como autores intelectuales, pues asegura que ellos harían lo indecible por retomar el cargo. "Es una venganza", dijo. Según la PNP, los vecinos han centrado sus sospechas en un dirigente de apellido Castillo y en una persona de nombre Elías Valverde, quienes estarían detrás de la venta irregular de lotes.
MEXICANO NO TIENE DENUNCIAS
En tanto personal de la Divincri Callao informó que las investigaciones sobre el crimen del ciudadano mexicano Óscar Leal Aguilar alejan la hipótesis de un posible ajuste de cuentas entre sicarios, ya que no tiene antecedentes. Se sospecha que fue víctima de un robo, y se ha solicitado información a Interpol y a la Embajada de México.