LA SEMANA QUE PASÓ
Por Pedro Ortiz Bisso
El anhelo de todo alcalde es que su nombre sea recordado por sus vecinos, si no para la posteridad, al menos hasta la próxima elección. Para ello plantan paneles de todo tamaño en bermas y esquinas o pintarrajean paredes sin que les importe afear el ornato de la ciudad a la que ellos, sacrificadamente, dicen servir.
Manuel Masías es uno de los pocos burgomaestres capitalinos que no necesitan llenar su distrito con letreros con su nombre porque sus conciudadanos, en particular los que viven en la calle Berlín, saben bien quién es. A ellos la Municipalidad de Miraflores les ofreció que el 25 de julio estarían rehabilitadas las 14 cuadras de la vía, además de la primera de la calle 7 de Junio. Sin embargo, el consorcio encargado de las reparaciones acaba de informar que recién podrá concluir las obras --que a la fecha solo están avanzadas en un 25%-- a fines de setiembre.
Las justificaciones para la demora, como suele suceder, son variadas. Se ha dicho que la constructora se encontró con una red de agua y desagüe antigua que los planos no contemplaban, que la culpa es de Sedapal, que la municipalidad ha actuado con criterios políticos y no técnicos, etc. Lo cierto es que los trabajos se iniciaron el 27 de abril y durante todos estos meses los vecinos han sufrido, y sufren, mil y una incomodidades, entre las que se cuentan una inundación por la rotura de una tubería, ruidos molestos y la dramática caída de las ventas de los negocios de la zona.
Sea de quien fuere la responsabilidad, al vecino se le dio una fecha, se le pidió paciencia y no se le cumplió. Y cuando El Comercio le pidió a la comuna su versión de lo sucedido, su respuesta fue el silencio. ¿Fue por estrategia, falta de argumentos o simple vergüenza? Tras esto y el papelón cometido con Los Malditos de Larcomar, el temible cuarteto de deportistas que cometió el inexcusable delito de pasear por los alrededores de ese centro comercial, va a ser difícil que Masías abandone el imaginario colectivo de los miraflorinos. Hasta el momento está haciendo los méritos suficientes para si en el 2010 tuviera la audacia de tentar la reelección, los electores lo tengan muy presente. Ya imaginará usted porqué lo van a recordar.