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VIGENCIA. La edad es lo de menos

Faustos contemporáneos

LA DIETA SANA, EL EJERCICIO FÍSICO Y MENTAL, EL CONTROL DEL ESTRÉS Y UNA VISIÓN POSITIVA DE LA VIDA SON LAS MEJORES MANERAS DE MANTENERSE JOVEN, ACTIVO Y VIGENTE SIN IMPORTAR LA EDAD. ESO SÍ, SERÍA PELIGROSO CAER EN EL EXCESO

La juventud eterna ha sido, desde que el hombre tiene conciencia de su propia humanidad, el fin supremo. Magos, hechiceros, alquimistas, chamanes y hasta charlatanes justifican su existencia gracias a la promesa de descubrir el secreto para mantenerse joven aunque pasen los años. Este es uno de los temas preferidos de la literatura universal y hasta un clásico de Goethe, "Fausto", ha dedicado cientos de páginas de arte a este tema.

Por suerte, en la actualidad nadie está obligado a vender su alma al diablo para lograr los beneficios de la juventud extendida hasta límites insospechados. Si bien es cierto que el aspecto hereditario y natural de envejecer tiene cierta importancia, en la actualidad somos capaces de controlar la mayoría de aceleradores como la mala alimentación, la contaminación, el sedentarismo y el estrés.

EL PODER DE LA MENTE
Para nadie es un secreto que sentirse bien contribuye directamente a estar bien. Por eso es una condición necesaria no permitir que la depresión nos acelere las cosas.

Según el psiquiatra Jorge Castro, presidente de la Asociación Psiquiátrica Peruana, "al llegar a los 40, en el plano individual, la sensación de merma de capacidades, físicas y somáticas, hacen que la percepción del proceso de envejecimiento se dramatice mediante solicitudes desbocadas de cariño, búsqueda de aventuras sexuales ocasionales, quejas reiteradas o conversaciones centradas en achaques. Erikson (sicólogo alemán) habla de una octava edad del hombre en la que, quien ha podido hacer acopio adecuado de sus experiencias, entra en la edad de la sabiduría, lo que le permite afrontar la proximidad de la muerte con serenidad. Lo más sano es tomar las cosas así".

GENÉTICA DE CRECER
No hay nada más certero en la vida que el paso del tiempo. Es un proceso que no se detiene por más esfuerzos que hagamos. Para la genetista Ana Protzel, de Essalud, "la edad está determinada por las células y su capacidad de reproducirse. Cuando estas llegaron a su límite de divisiones van a terminar por morir. Esto es lo que se conoce como envejecimiento e implica la disminución en el funcionamiento de los procesos fisiológicos".

Esto refuerza la teoría de que la mejor forma de enfrentarse a los años es aceptándolos y cuidándose de tal manera de que estos pasen lo más lento posible.

VERSE BIEN
Los hábitos hacen al joven. Y cuanto más pronto se asuman las sanas costumbres de hacer ejercicio periódicamente, reducir los niveles de estrés y, en especial, alimentarse adecuadamente, será más factible vivir más. "Hay que luchar contra los radicales libres, unas sustancia que ingerimos en los alimentos y que son los principales enemigos celulares. La dieta rica en antioxidantes permite que tengamos las armas necesarias para derrotarlos", comenta la nutricionista Victoria Chimpén.

La decisión de convertirse en unos faustos jóvenes y modernos está en nuestras manos.

No al exceso de ejercicio
La famosa crisis de los 40 afecta a gran parte de la población, tanto a hombres como mujeres que repletan los gimnasios con el fin de que los años no pasen. Y así se someten a una serie de dietas estrictas y extenuantes rutinas de ejercicios que lo único que hacen es poner en riesgo la vida de las personas. Según el doctor Roberto Sano, internista de la Ricardo Palma, "es necesario que se hagan pruebas cardíacas y de esfuerzo para determinar si el paciente tiene riegos coronarios antes de hacer ejercicios. Sin embargo, la recomendación es que si no se ha hecho ejercicio periódicamente se eviten los esfuerzos súbitos, como el fulbito de fin de semana. Caminar durante 40 minutos diarios es la mejor forma de ejercitarse.

LA DIETA
4La nutrición es probablemente el factor de envejecimiento más controlable. La dieta después de los 40 busca reducir la obesidad y evitar la proliferación de radicales libres.
4Debe incluir en la dieta todos los grupos de alimentos. Es básico no disminuir el consumo de lácteos, pues proporcionan calcio, clave a esta edad.
4El consumo de frutas y verduras es fundamental por su gran aporte de fibra. Esto permite disminuir los problemas intestinales.
4Se debe mantener el consumo de carnes pero dándole prioridad al pescado y al pollo y disminuir las carnes rojas.
Fuente: Nutricionista Victoria Chimpén

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