Aquí hay un motivo para pasar a la lista de los casados. Y es que según un estudio de la University of Southern California en Los Ángeles, el matrimonio debilita el vínculo entre hostilidad y glucosa elevada.
La alta cantidad de azúcar en la sangre es un factor de riesgo conocido tanto de diabetes como de enfermedad coronaria entre las personas, mientras que ciertos rasgos de la personalidad (sobre todo aquella que tiende a la ira con facilidad, conocida como conducta tipo A) se sabe que empeoran la salud cardíaca y aumentan el peligro de desarrollar diabetes.
Para determinar si estas características se relacionarían directamente con los niveles de glucosa en la sangre, los investigadores evaluaron a 485 hombres saludables de entre 52 y 66 años, a los que se controló la cantidad de azúcar en ayunas en 1986 y nuevamente en 1995. "Los niveles de hostilidad, enojo y conducta tipo A hallados al comienzo del estudio se relacionaron con los niveles de glucosa en la sangre nueve años después", reveló el equipo. "En tanto, la depresión no tuvo vínculo con el nivel de azúcar en la sangre", se detalla entre las conclusiones.
MEJOR CASADOS
La relación entre las características personales y los niveles de glucosa en la sangre solo fue significativa entre los hombres que no estaban casados. "Creemos que los hombres casados se beneficiaban de sus mujeres, quienes los ayudaban a mantener un estilo de vida saludable y a terminar con los hábitos perjudiciales", fue la auspiciosa sugerencia final de los investigadores.