Por Fernando Vivas
Los vi juntos el domingo por la noche y los adoré. Jaime dejó de ser nuestro niño terrible y ahora es nuestro hijo pródigo que no ha vuelto a casa para quedarse de una vez y para siempre, sino, mejor aún, ¡retorna todos los fines de semana para renovar constantemente nuestra alegría!
Gisela se ha dejado de zalamerías y ahora habla con franqueza. El eco de sus palabras dominicales --tengo que confesarlo-- me ha hecho pensar durante todo el lunes. Su ausencia de rencor, su sencillez a pesar del éxito de "Bailando por un sueño", la serenidad de su soledad me han impactado. No sabía que la autoayuda funcionaba hasta que he oído a Gisela.
Jaime no ha tenido que cucharearla. Ella habló porque quiso, con la cabeza en alto, fuerte y claro, y dijo que Carmona ya fue, que no tiene nada que perdonar a Tula, pues esta nada le ha hecho y que el hombre que más ha amado en la vida es su padre. Ante esta revelación, Jaime, tan cínico en otras temporadas, no pudo menos que rendirse a su encanto, trocarlo en sincera admiración y decirle lo que muchos pensábamos en ese momento, "¡Qué bonito pensamiento!". Fue una perfecta empatía entre las estrellas que se codeaban y los humildes televidentes.
Y vaya que hay que pensar bonito y en grande para invitar al presidente Alan García a bailar en su show. Si alguien puede lograr esa proeza --en aras de la ayuda humanitaria, claro está-- es precisamente esta mujer que ha crecido sostenidamente en sus dos décadas de carrera en la pantalla.
El ráting no siempre ha sido justo con sus merecimientos, pero hoy se reconcilia con ella. Hasta Magaly ha tenido que reconocer que reina televisiva hay una sola y es Gisela con su "Bailando por un sueño". Pretendió remedarla y obtuvo buen puntaje con ello, pero la ligereza de su pachotada fue rápidamente olvidada como broma de un par de noches. En cambio, en "Bailando por un sueño" Gisela es la doncella que baila con todos los cientos de miles de soñadores que la vemos.
¿No me han creído nada, verdad? Pues yo tampoco les creí ni a la 'Señito' ni al 'Francotirador'.