Por Renzo Guerrero de Luna
Aferrada a un pantalón y ahogándose en lágrimas, María busca respuestas frente al cuerpo inerte de su hijo William Valerio Baltazar, cubierto por una frazada. Han pasado tres horas desde que recibió la trágica noticia: William, de 16 años, y otras cuatro personas perdieron la vida en un accidente de tránsito, a la altura del kilómetro 458 de la carretera Panamericana Norte. Desde ese instante, ella no para de llorar.
A las 5:00 a.m. de ayer, el ómnibus de la empresa de transporte CIVA, con matrícula UV-2125, que se trasladaba de Lima a Chachapoyas, avanzaba con normalidad, al igual que el camión de placa WO-9614, propiedad de la compañía Solgás, que transportaba decenas de balones de gas de Trujillo a Chimbote. Sin embargo, minutos más tarde, por razones que se investigan, ocurriría el choque frontal entre ambos vehículos en la zona de Guadalupito, en la provincia de Virú.
Según Ángel Walter Sánchez Sánchez, uno de los tres estibadores que viajaban en el camión junto al chofer Olguer Rogel Velásquez, el accidente se suscitó cuando estaban a 30 minutos de llegar a Chimbote, a raíz de una maniobra temeraria del conductor de la empresa CIVA, Esteban Palomino Portillo. La colisión causó la muerte del joven William y del chofer del camión Olguer Rogel, así como Esteban Palomino y los pasajeros Hilda García Inoñán de Bernaola y Leoncio Quispe Condori.
Acostado en una cama del hospital La Caleta de Chimbote, Sánchez narra lo sucedido: "El ómnibus trató de pasar a dos camiones, pensando que nosotros veníamos lejos. No midió bien y cuando se quiso tirar a su derecha ya no pudo. Desperté a los pocos minutos y estaba colgando de un costado. Ahí vi a mis compañeros muertos".
Su cuñado, Eduard Paoli Cherralba, viajaba como copiloto y no concibe aún por qué se salvó. "No puedo creer que esté vivo", indicó, en medio de su consternación.
LA OTRA VERSIÓN
Desde Lima, el administrador de CIVA, Wilson Adrianzén, informó que tenía pruebas contundentes que demostraban que William Valerio Baltazar conducía el camión que transportaba gas.
"Se ha confirmado que el camión era conducido por un menor de 16 de años, identificado como William Valerio Baltazar y tenemos todas las pruebas del caso. Nos causa mucha sorpresa que un menor haya estado manejando un vehículo repleto de balones de gas. No es posible que un joven de 16 años esté conduciendo un vehículo de esas características y en una carretera", indicó a una televisora capitalina.
Al respecto, Ángel Walter Sánchez Sánchez precisó que dicha versión era falsa, ya que William viajaba junto a él, detrás del chofer Rogel. "Que lo demuestre, que enseñe las fotos. Esa una mentira con la que quieren tapar su responsabilidad", dijo ofuscado Sánchez.
En cuanto al estado de los heridos, el jefe de la División Policial de Virú, Lizardo Quiroga La Torre, informó que algunos pasajeros se retiraron del lugar del accidente por cuenta propia; mientras que otros fueron conducidos a los hospitales chimbotanos. Uno de los que tuvo que ser internado fue el ciudadano belga Guy Masson, quien sufrió varios golpes. Él, junto a otros dos belgas, permaneció bajo observación por unas horas y luego fue trasladado a Lima.
De los 12 heridos internados en los hospitales, cinco fueron dados de alta en horas de la tarde. La empresa CIVA les reconoció el SOAT y los envió a Lima, de donde habían partido. No tuvieron la misma suerte los dos sobrevivientes del camión, quienes viajaban en un vehículo con un SOAT vencido hace unos días.