GÁLVEZ YA DENUNCIÓ A LA DIRECTIVA DE ALIANZA Y AL JUGADOR POR IRREGULARIDAD
Algunos dicen que en el estacionamiento de vehículos para jugadores en Matute el sitio de Juan Jayo es barrido a diario por el señor Sulca, encargado de la limpieza en el estadio, pero que ningún futbolista se atrevió todavía a cuadrar su auto en ese rectángulo que por ahora es sagrado.
Realmente lo que sucede con Jayo es para sorprenderse, reír y llorar, todo al mismo tiempo.
Hay versiones de todo tipo en relación con su regreso a Alianza. Por ejemplo, Carlos Franco, el presidente íntimo, ensayó que días atrás el jugador lo llamó a una clínica donde el arquitecto venía recuperándose de un malestar y le manifestó su arrepentimiento por haber renunciado al club. "Jayo estaba muy contrariado, me dijo que ya había firmado por Gálvez, pero que no se sentía cómodo y que no quería acabar como otros jugadores del club que dieron vueltas por otras instituciones con las que no se identificaban", precisó el titular.
Richard Páez señaló que después de algunas semanas terminó por darse cuenta de lo valioso que es Jayo para la estabilidad emocional del plantel --que lo tiene como máximo referente-- y que un grupo de jugadores se le acercó para interceder por el capitán hasta lograr que le den una nueva oportunidad. Páez lo analizó y dada la escasa productividad del equipo en las últimas fechas, decidió dar el visto bueno para su regreso, creyendo que así sus muchachos tendrán mejor disposición para salir del mal momento y afrontar los próximos partidos con una actitud de más coraje y entrega.
Luego, la actitud de la atrevida directiva blanquiazul de ir a buscar al jugador el último sábado al aeropuerto Jorge Chávez es cuestionada por todos, en especial por el presidente del Gálvez, Erick Heldmaier, quien manifestó: "Es lamentable que la gente de Alianza esté acostumbrada a sorprender al resto de clubes, antes fue con Montaño y la 'U' y ahora con nosotros".
Carlos Franco cayó en serias contradicciones en el Caso Jayo, porque cuando sucedió el escándalo de la despedida de Reimond Manco expresó desaforado en "El show del Veco": "Exijo que los jugadores involucrados en la indisciplina presenten su carta de renuncia y muestren dignidad". Días después dio una conferencia de prensa en la que fue protagonista principal de la revolución disciplinaria que anunció con la separación de los 'juergueros', pero ahora acaba de decir: "Me equivoqué al aceptar la renuncia de Jayo, al hacerle caso a terceros. Ahora no me importa lo que diga la prensa, los socios ni los hinchas, como presidente tengo que ver lo mejor para el equipo y si eso significa que Jayo tiene que volver, lo voy a hacer".
GÁLVEZ NO SE DEJA
El José Gálvez no se quedará con los chimpunes cruzados. Ayer, desde Chimbote, el dirigente Rafael Montoya declaró a Deporte Total que iban a presentar tres denuncias: una contra la Comisión de Justicia de la Asociación Deportiva de Fútbol Profesional (ADFP); dos, contra los dirigentes de Alianza Lima Rolando Sánchez y Mauricio Prado. "Y hay una tercera contra el propio jugador (Juan Jayo)", acotó.
En todo momento hizo notar que el equipo chimbotano pedirá un resarcimiento económico por haber truncado en forma unilateral que el mediocampista actúe por el Gálvez cuando ya había firmado un documento.
"Denunciamos a la CJ por haber violado el Reglamento Nacional de Administración de Justicia Deportiva y al club aliancista por violar el estatuto de la FIFA", dijo Montoya.
"Jayo iba a ser titular contra el Bolognesi en el partido que finalmente perdimos en Tacna", continuó para contar la odisea que vivió el equipo previamente a su viaje a Tacna.
DINERO EXTRA
Según el dirigente aliancista Mauricio Prado, el retorno de Jayo se producirá una vez que se pongan de acuerdo con la directiva de José Gálvez. Se comenta que la cifra que piden los chimbotanos para disolver el contrato es de 50 mil dólares, pero Prado lo niega: "Es mentira, en algún momento se habló ir a Chimbote a jugar un amistoso y darles toda la taquilla, pero eso se está viendo".
También sostuvo que esta decisión de la directiva no significa un mensaje de aliento para los indisciplinados, pues "contamos con el profesor Páez que es un abanderado del rigor. Además, Jayo sabe que no puede volver a cometer un acto de ese tipo. Lo necesitamos porque con su presencia nuestro joven plantel asimilará más rápido las indicaciones del entrenador. Su aporte va más allá de lo que puede rendir en el campo de juego".
El jugador por ahora no quiere hablar y su hermetismo tiene que ver con su negativa de jugar en Tacna por el Gálvez; por esto los chimbotanos no lo quieren en su institución, porque lo consideran desleal y si en Alianza no tienen el tino suficiente para negociar, el volante podría quedarse sin jugar por lo que resta de la temporada. Y llorarían varios, empezando por Franco.