Por Eugenia Mont Farfán
Dicen que las comparaciones son odiosas, pero los Juegos Olímpicos son en sí mismos una cita mundial dedicada a la comparación donde se contrasta tiempos, distancias, puntos y muchas otras medidas que cuantifican las habilidades y el desempeño de los deportistas.
Inevitablemente también se termina comparando otros aspectos, como la cantidad de atletas en Beijing 2008 (Perú 13, China 639), la cantidad de medallas logradas a lo largo del tiempo (Perú 4, España 100), o la cantidad de atletas en estos Juegos Olímpicos por millón de habitantes (Perú 2, Australia 20).
Sin duda para los peruanos las comparaciones son doblemente odiosas. La realidad no nos da tregua dentro ni fuera de las competencias, y luego de seis días de encuentros deportivos ya se comienzan a escuchar las voces que comentan los resultados obtenidos por los atletas peruanos hasta el momento, y lamentan la situación del deporte en nuestro país.
Hoy fui a la villa olímpica, y mientras caminaba hacia el edificio que ocupa la delegación de Perú me preguntaba qué pasa por la cabeza de un deportista peruano que luego de la alegría y el orgullo de saberse confirmado para tomar parte de unos juegos olímpicos, llega y se encuentra en un enorme vecindario con unos 10.500 atletas --la élite-de todo el mundo, y se compara. La mejor manera de enfrentarse a la realidad del país es ver otras realidades, y la mejor manera de obtener respuestas es preguntar..
"Otros atletas nos han contado sobre los viáticos que reciben o, por ejemplo, hemos visto los distintos uniformes, y también los tamaños de las otras delegaciones, y con los muchachos hemos estado comentando sobre eso. En el Perú el esfuerzo y el dinero que se invierte en el deporte es minúsculo, y eso se refleja en los resultados a pesar de que los deportistas siempre damos lo mejor de nosotros", dijo Louis Tristán cuando le formulé mi pregunta. En su voz percibí un poco de decepción.
"Nosotros competimos con profesionales, y a diferencia de ellos no vivimos del deporte, lo que en mi caso significa que no puedo dedicarme por completo a entrenar y mejorar mi desempeño como sí hacen otros atletas. Por eso los logros deportivos del Perú, aunque esporádicos, son especialmente valiosos", dijo Marco Matellini cuando le hice la misma pregunta.
Los atletas peruanos son parte de esta élite de deportistas congregada por la edición 29 de los Juegos Olímpicos, aunque no están y no se sienten en el mismo nivel que el de sus adversarios favoritos de otros países. Digamos que en Beijing, al menos para los peruanos, se cumple la conocida frase que dice: todos somos iguales, pero algunos somos más iguales que otros.