¡Tremendo susto! Cuando a las 7:20 a.m. de ayer los pacientes del Instituto de Enfermedades Neoplásicas (INEN) pugnaban por abrirse paso entre decenas de personas que en ese momento ingresaban al hospital, un grupo de trabajadores abandonaba rauda y discretamente los sótanos del citado nosocomio donde se había producido una detonación.
Muy atrás, un empleado salía con los ojos irritados, mientras un grupo de operarios empezó a aislar el área donde se había producido un estallido. Minutos después, la llegada de tres patrulleros de la Policía Nacional y un vehículo de la Unidad de Respuesta de Emergencias contra Accidentes NBQ (Nuclear, biológico y químico), además de dos unidades del Cuerpo de Bomberos especializados en manejo de materiales peligrosos, hizo pensar lo peor a pacientes y enfermeras que transitaban por el edificio central del INEN.
La falta de información y orientación por parte de las autoridades de dicho hospital con los pacientes e incluso con el personal médico, dio pie a versiones insólitas, tales como que "había una fuga de sustancias cancerígenas" o que "un peligroso virus había escapado del área de seguridad médica".
Ni uno ni lo otro. Una ampolla, de 20 centímetros de largo, que contenía óxido de etileno había estallado, por causas que se investigan, en la Central de Esterilizaciones, por ello se evacuó a 20 operarios que en ese momento se hallaban trabajando en esa área.
Alejandro Cedeño, administrador del INEN, confirmó el estallido del óxido de etileno, pero enfatizó que no había causado mayores daños debido a que fue controlado oportunamente.
"Nos han indicado que este gas es muy volátil y menos pesado que el aire, razón por la cual se disipó en el ambiente, pero no reviste peligro... La emergencia ha sido controlada", refirió el funcionario.
Negó tajantemente que otras áreas del hospital hayan sido afectadas por el gas y, por consiguiente, aseguró que ningún paciente fue aquejado por irritaciones o mareos, síntomas que suele producir la inhalación de óxido de etileno.
Aun así no faltaron personas, sobre todo visitantes, que utilizaron mascarillas médicas, pues adujeron que el olor era insoportable en los exteriores del hospital.
"En la zona de radioterapia podía sentirse la picazón. Era un olor como ácido", dijo Marlene Rodríguez, familiar de un paciente.
Johnny Apaza, un visitante del nosocomio, dijo no estar enterado de los hechos, pero que la atención fue suspendida en el primer piso.
"Las enfermeras han salido corriendo y no nos dicen nada", señaló Rosario Díaz, visiblemente mortificada.
El brigadier de bomberos Joaquín Escobar confirmó a las 11:30 a.m. que el peligro había pasado, pues el gas se había disipado totalmente. La atención en el INEN se normalizó poco después del mediodía, cuando bomberos y policías ya se habían retirado.
MÁS DATOS
4El óxido de etileno es utilizado en los hospitales para la esterilización del material médico y de la indumentaria que se usa en intervenciones quirúrgicas, pero no por ello deja de ser una sustancia tóxica.
4La inhalación en grandes cantidades, tal como ocurre en las fugas accidentales o escapes, causa reacciones como irritación de la vía respiratoria (tos y sensación de ardor de laringe, que pueden evolucionar al edema pulmonar), náuseas y vómitos y, en muchos casos, cefaleas.