FRÁGIL TREGUA EN EL CÁUCASO
TIFLIS /MOSCÚ /WASHINGTON [EL COMERCIO / AGENCIAS]. Un día después del anuncio de cese del fuego entre Georgia y Rusia, la situación en el Cáucaso sur sigue tensa, ya que los medio georgianos informaron ayer sobre saqueos en la destruida y abandonada ciudad de Gori, a 60 kilómetros de Tiflis, la capital del país.
El presidente de Estados Unidos, George W. Bush, se mostró molesto por la situación. "Rusia pone en riesgo su posición en la comunidad internacional y el respaldo de Washington debido a su invasión de Georgia", manifestó el mandatario. "Esto contradice lo informado por Moscú. Es preocupante que tropas rusas se hayan emplazado en el este de Gori porque esto les permitiría la división del país y sería una amenaza a la capital Tiflis", recalcó.
Luego concretó sus ideas y especificó que la Fuerza Aérea de Estados Unidos y los barcos de su flota harán llegar su ayuda a Georgia. Aunque Bush se haya referido explícitamente a la asistencia humanitaria, no ha pasado desapercibido a los oídos rusos el mensaje de que tropas norteamericanas se están aproximando al escenario bélico entre rusos y georgianos, con todos los riesgos que ello involucra.
Bush buscaba subrayar su "respaldo sin reservas a la soberanía e integridad territorial de Georgia", país prooccidental que hace seis días trasladó a sus tropas hacia la región separatista de Osetia del Sur, lo que originó la invasión rusa en el territorio georgiano.
Pese a las especulaciones, el Gobierno de Estados Unidos rechazó alguna incursión militar en el conflicto. La portavoz de la Casa Blanca, Dana Perino, explicó que los vehículos militares son los más adecuados para tal fin.
Analistas del Centro de Estudios Internacionales y Estratégicos (CSIS) en Washington opinan que la dirigencia rusa cree que EE.UU. ya está extremadamente ocupado con sus combates en Iraq y Afganistán, por lo que no temen una reacción militar estadounidense.
Moscú llevaba tiempo especulando con que la situación en Georgia se agravaría, y por ende tenía también planes militares para frenar la expansión occidental en lo que considera su zona de influencia. En opinión del sociólogo Janusz Bugajsi del CSIS, "ondas de choque están sacudiendo a las otrora repúblicas soviéticas". "Estados Unidos no irá a la guerra por un país que no pertenece a la OTAN", escribió el influyente diario "The Wall Street Journal" y Moscú es consciente de ello. Bush, el "turista olímpico mientras Georgia ardía", contempló la situación sin hacer nada, señaló el periódico en tono de crítica. "En comparación con su letargo, el francés (por Nicolas Sarkozy) parece Winston Churchill".
NO CREEN EN RUSIA
De otro lado, el presidente georgiano, Mijail Saakashvili, acusó a Rusia de no estar interesada en un alto el fuego debido a que los tanques rusos continúan su "lento y seguro" avance sobre Tiflis. "Ellos persisten en estrangular nuestra democracia. Moscú no está interesada en un diálogo con la dirigencia de Georgia", continuó Saakashvili. "De cualquier modo terminarán con nosotros", agregó el presidente.
Por su parte, el secretario general de la ONU, Ban Ki-moon, instó a Rusia y a Georgia a acatar de inmediato el cese del fuego. Moscú y Tiflis deberán llevar de inmediato a la práctica el plan de paz propuesto por Francia, comunicó el secretario general desde Nueva York.
El presidente francés, Nicolas Sarkozy, había propuesto un plan de paz en el que ambas partes se comprometían a retirar sus tropas de Osetia del Sur.
Las advertencias suben de tono
MOSCÚ [EFE]. Los recuerdos de la Guerra Fría han emergido en este conflicto. El ministro ruso de Exteriores, Serguei Lavrov, exigió ayer a Estados Unidos que elija entre cooperar con Rusia o con el actual Gobierno de Georgia, leal a Washington.
"Entendemos perfectamente que esta administración georgiana es un 'proyecto especial' de Estados Unidos y que ellos están preocupados por el futuro de ese proyecto", dijo Lavrov a la prensa.
Asimismo, indicó que Washington deberá "elegir entre la defensa de este proyecto virtual y la cooperación real (con Rusia) sobre asuntos que requieren acciones colectivas", según la agencia Interfax.
El jefe de la diplomacia rusa aludió así al presidente georgiano, Mijail Saakashvili, el principal aliado de EE.UU. en el Cáucaso, al que Moscú declara "criminal de guerra" por haber lanzado una ofensiva contra la región separatista de Osetia del Sur.
Lavrov, quien volvió a su retórica antiestadounidense, criticó con dureza las últimas declaraciones del presidente George W. Bush, quien defendió de nuevo la integridad territorial de Georgia y exigió a Rusia que retire las tropas que ha enviado al país vecino para defender a los separatistas.
CLAVES
Justificaciones
La Embajada de la Federación de Rusia en el Perú afirmó en un comunicado que su país "está tomando las medidas legítimas encaminadas a la imposición de la paz a la parte georgiana".
La misión de Rice
La secretaria de Estado de EE.UU., Condoleezza Rice, viajará a Georgia. Afirmó que Rusia se enfrentará a un profundo aislamiento si viola el acuerdo de cese del fuego.
El otro frente
En Abjasia, la otra región separatista, tropas georgianas fueron expulsadas del territorio.