Por Guillermo Oshiro
A los 14 años le dijeron que no, que su sueño de ser gimnasta profesional era imposible por unos centímetros. La talla de Yelena superaba el promedio y debía pensar a la altura de qué deporte estaba. Obsesionada con ello, no tuvo más remedio que agarrar la garrocha para aprovechar cada uno de esos centímetros que le truncaron su ilusión, y no paró en su intento por tocar el cielo con sus propias manos.
Hoy tiene en el bolso todos los títulos y premios que un atleta podría anhelar (oro en los mundiales, en los Juegos Olímpicos, en los europeos, premio IAAF a la mejor atleta del mundo, Laureus 2007 a la mejor deportista), pero nadie podría imaginar como humanamente posible lo que Isinbayeva ha logrado: batir 23 veces el récord mundial (13 al aire libre y 10 en pista cubierta). Si eso no suena lo suficientemente heroico, la rusa ha puesto la vara demasiado alta con su salto de 5,04 metros, siendo la única mujer en superar los cinco metros.
Para suerte del deporte, Yelena ha encontrado un par de buenas razones para poner al cielo como límite: pretende superar las 35 plusmarcas de Sergei Bubka y cobrar, por cada uno de sus exitosos intentos, la friolera de 50 mil dólares que le ofrecen sus patrocinadores, a lo que se le suman otros incentivos millonarios que se mantienen en reserva.
Pero Isinbayeva no es solo saltos y más saltos, también aprovecha su buena imagen siendo la cara visibles de Adidas y Toshiba, sus dos grandes patrocinadores que la convierten en la atleta mejor pagada del momento.
"Me gustaría que mis rivales comenzaran con el listón a partir de 4,30 o 4,40, así no tendría que estar tres horas esperando para saltar", confesó, y lo mismo desearían los espectadores que ya saben que en el salto con garrocha el primer lugar ya tiene dueña. La cuestión ahora es saber hasta dónde es capaz de llegar Isinbayeva.
FICHA TÉCNICA
Nacimiento: 3 de junio de 1982.
Lugar: Volgogrado, Rusia.
Peso: 64 kg.
Talla: 1,74 m.