FIN A SEIS DÉCADAS DE GOBIERNO COLORADO
ASUNCIÓN [EL COMERCIO / AGENCIAS]. El ex obispo Fernando Lugo asumió ayer como presidente de Paraguay, con la promesa de usar sus ideales socialistas para combatir la alta corrupción y la pobreza, tras su histórico quiebre de 61 años de hegemonía en el poder del Partido Colorado.
Con un enérgico "sí, juro", Lugo se comprometió a gobernar este país durante los próximos cinco años al frente de la Alianza Patriótica para el Cambio (APC), la coalición de amplia base ideológica que lo llevó al poder en las elecciones del pasado abril.
"Hoy termina la historia de un Paraguay, un Paraguay con fama de corrupción", expresó después en su discurso de investidura, para afirmar luego que las nuevas autoridades serán implacables con los ladrones de su pueblo.
En la ceremonia, a la que asistieron nueve jefes de Estado, también juró su cargo el vicepresidente del país, Federico Franco, del Partido Liberal Radical Auténtico (PLRA), segunda fuerza electoral y pilar de Lugo en el Congreso.
El ex obispo, que gobernará hasta el 2013, compareció con una camisa típica paraguaya, similar a la que habitualmente usa el mandatario de Ecuador, Rafael Correa, pantalón gris y sandalias, calzado que ha empleado en casi todos sus actos públicos.
"Un signo de este tiempo nuevo será la austeridad. Pondremos especial énfasis en el control de los bienes públicos evitando la eternización del despilfarro", aseveró el presidente.
Añadió que entre las tareas de su gobierno se impone el reto de derrotar el secretismo estatal y hacer que las instituciones rindan cuentas. Recordó que como pastor de la iglesia optó por aquellos que están expuestos a la exclusión y la miseria.
"Renuncio a vivir en un país donde unos no duermen porque tienen miedo y otros no duermen porque tienen hambre", añadió quien fuera, durante poco más de una década, obispo de la diócesis de San Pedro, la región más conflictiva y pobre del país.
En su primer discurso oficial retomó los reclamos de su país a Argentina y Brasil sobre los precios de la electricidad: "Obedientes al mandato acudiremos ante nuestros pares en el afán de encontrar que estas causas nacionales se transformen en causas binacionales".
Lugo se refería al aprovechamiento conjunto de las hidroeléctricas de Itaipú y Yacyretá, con Brasil y Argentina, respectivamente.
Antes de su discurso, anunció que él no necesita dinero, que no entró en la política para enriquecerse y que renunciará a su sueldo de jefe de Estado, que equivale a 4.000 dólares.
ACTOS PROTOCOLARES
Tras la ceremonia, que fue abierta por la entonación del himno nacional en guaraní y en castellano, y saludado con 21 salvas de cañón, el ex clérigo se trasladó al Palacio de Gobierno y desde allí, en un jeep militar, a la Catedral Metropolitana para el Te Deum.
Por lo menos un centenar de ex alumnos suyos del colegio Verbo Divino de Guaranda estuvieron entre la multitud, al igual que el escritor uruguayo Eduardo Galeano y el poeta nicaragüense Ernesto Cardenal.
También se vio al premio Nobel de Economía Joseph Stiglitz, quien, además de dictar charlas y conferencias, ha aceptado colaborar con Lugo en el diseño de su programa económico.
Del oficio religioso, el presidente y los gobernantes extranjeros se trasladaron a la sede del Gobierno para el tradicional saludo, antes de la parada militar que tuvo lugar frente a ese recinto, en el casco antiguo de la capital.
Los actos se cerraron con el almuerzo ofrecido por Lugo en la residencia presidencial de Mburuvichá Róga a las delegaciones extranjeras, tras lo cual siguió una fiesta popular en los jardines del Palacio de Gobierno, con la participación de artistas de varios países.
La mayoría de los huéspedes extranjeros abandonó ayer el país, entre ellos el príncipe Felipe y el presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, que no participaron en el almuerzo oficial.
El príncipe Felipe y varios de los presidentes asistirán hoy sábado a la toma de posesión del segundo mandato del presidente dominicano Leonel Fernández.
PRECISIONES
1. Lugo, de 57 años, se emocionó varias veces durante su alocución, seguida por una multitud encabezada por un centenar de delegaciones oficiales, los presidentes de Argentina, Bolivia, Brasil, Chile, Ecuador, Honduras, Taiwán, Uruguay y Venezuela, y el príncipe Felipe, heredero de la corona de España.
2. En diciembre del 2006 renunció a su estado clerical para dedicarse a la política.
3. Es el sexto gobernante paraguayo desde la instauración de la democracia en 1989. Lució una banda presidencial bordada por monjas de una localidad ecuatoriana donde sirvió como misionero entre 1977 y 1982.