Por Patricia Castro Obando. Corresponsal
Cristina Cornejo cumple lo que promete. Y dice que solo promete aquello que está segura de lograr. A pesar de haber quedado última (descontando el retiro de la participante de El Salvador) en la competencia de halterofilia categoría mujeres de más de 75 kilogramos, logró superar tres marcas nacionales, una promesa que le había hecho al Perú.
Su opción a medalla olímpica estaba descartada mucho antes de su presentación en el gimnasio de la Universidad de Aeronáutica y Astronáutica de Beijing, donde llegó con una 'wild card'. Ayer consiguió levantar 97 kilos en arranque y 128 kilos en envión, un total de 225 kilos. Es decir, 4 kilos, 1 kilo y 5 kilos más, respectivamente, de su propio registro.
Sin embargo, no fue suficiente para obtener un mejor lugar en la tabla. En arranque, todas las demás superaron la barrera de los 100 kilos, y en envión, la peruana solo pudo colocarse con dos kilos más, por encima de la oponente de Grecia. El Salvador no pudo completar la partida.
La mujer más fuerte de la competencia fue la surcoreana Jang Miran, subcampeona en Atenas 2004 y favorita desde que China anunció que no participaría en esta categoría, aunque tras su desempeño Jang confirmó que ya no tenía rival.
La surcoreana levantó 140 en arranque y 186 en envión, con un resultado de 326 kilos. No solo se llevó la medalla de oro olímpica, sino que además batió tres récords mundiales de la categoría de más de 75 kilos y mejoró en siete kilos la anterior plusmarca.
La superioridad de la campeona fue tal que había una diferencia de 49 kilos con el segundo lugar, la ucraniana Olha Korobka que alzó un total de 277 y renunció a su último intento. El bronce fue para la kazaja Mariya Grabovetskaya, que levantó 270 kilos.
En otra realidad vive Cristina y el Perú con ella. Cornejo es la campeona nacional y la campeona sudamericana de la categoría de más de 75 kilos. Desde diciembre del 2007 hasta ayer, ha conseguido alzar 14 kilos más, de forma progresiva, en los campeonatos sudamericano, panamericano, nacional y ahora los Juegos Olímpicos. Además tiene consigo los récords nacionales de las categorías juvenil y mayores.
A pesar de este camino ascendente que podría conducirla a Londres 2012, Cristina no promete nada. "No me gusta decir cosas que no sé si voy a poder hacer", revela. "(Las autoridades) nos apoyan en la medida de lo posible, pero no a un nivel que un deportista olímpico necesita", explica. "Tengo una carrera y me gustaría trabajar para ganar mi dinero", añade. Por ahora la última en unirse a la delegación peruana que vino a Beijing 2008 se va más que satisfecha con lo ganado. "Esta es una de las cosas que me propuse en la vida --recuerda--. Y hoy estoy aquí".