Con el fin de llamar la atención sobre las nocivas consecuencias y la inestabilidad jurídica que provoca la falsificación de documentos en el país, cientos de personas --entre notarios, estudiantes, policías y ciudadanos-- marcharon en un alegre pasacalle, desde el Parque de la Muralla hasta el Palacio de Justicia. En su recorrido pasaron por la cuadra 10 del jirón Azángaro, donde se falsifican documentos.