Por Alberto Villar Campos
De 30 a 35 metros de profundidad y con el fondo rocoso. Esa fue la manera como un pescador artesanal describió el mar de la playa Las Cascadas, en Barranco. Era la noche del 8 de julio del 2007 y William Trickett Smith II confirmaba así que la maleta en cuyo interior estaba el cadáver de Jana Claudia Gómez Menéndez, su esposa, iba a alcanzar la hondura que él necesitaba. Entonces, le pidió al pescador que lo ayudara a lanzarla al mar. Mónica Cecilia Muñoz Pereda, amiga del estadounidense, iba también en el bote, pero no preguntó nada hasta después de unos segundos.
"Son documentos que quiero olvidar", fue la respuesta de Trickett antes de volver a la orilla, tomar un taxi hacia la casa de Muñoz, en San Borja, despedirse de ella y, la noche de aquel infausto 8 de julio, volar de regreso a Estados Unidos.
Lo que creyó había sido un asesinato planificado al milímetro, sin embargo, no tardaría mucho en dejar su inconcebible oscuridad. El 16 de agosto por la tarde la policía halló la maleta con el cadáver de Jana flotando en el mar barranquino. Había pasado más de un mes de su muerte y menos de un día del sismo que azotó el sur del país. Las preguntas sobre aquel caso, no obstante, apenas empezaban.
AMENAZAS Y VIOLENCIA
Patricia Gómez se enteró del crimen de su hija Jana por las noticias. La joven de 21 años había dejado Trujillo el 3 de julio del 2007 para morir, cuatro días después, en un cuarto del hotel San Remo, en Lince .
Patricia no podía haberse imaginado en ese instante que el esposo de su hija --que había regresado al Perú y con quien ella había viajado a Lima a fines de julio para indagar por la desaparición de Jana --sería el autor del crimen.
Jana y el estadounidense se casaron el 1 de marzo del 2007 en Trujillo, luego de conocerse por Internet a principios del 2006. Según varias amigas de la joven, la relación luego del matrimonio estuvo plagada de intensas discusiones producto de los celos del marido.
Tras la unión, el estadounidense se encargaría además de aislar a su mujer del mundo que ella hasta ese entonces conocía: mandó a instalar un teléfono privado en su habitación y se las ingenió para cambiar la contraseña de su correo electrónico. Quería incomunicarla.
En varias ocasiones, Jana les confesó a sus amigas que quería poner fin al matrimonio. "Pero él la amenazaba con matarla si lo hacía", dijo una de ellas.
ACERCAMIENTOS EXTRAÑOS
El movimiento migratorio de Trickett Smith II confirmó que él estuvo en el Perú del 4 al 8 de julio del 2007 y que se hospedó en el hotel San Remo, en Lima, junto con Jana Claudia. Durante esas fechas, el estadounidense visitó la casa de Mónica Muñoz Pereda, a quien conoció en Lima en febrero del 2007.
Aunque Muñoz negó saber de la relación de Trickett Smith II con Jana, son muchos ahora los datos que la contradicen. La investigación policial permitió determinar que ella hizo las llamadas a una empresa de celulares para solicitar el corte del servicio del teléfono de Jana el 2 y 4 de julio del 2007. En ambas ocasiones, y haciéndose pasar por la trujillana, argumentó que le habían robado el aparato.
Además de eso, Muñoz confesó haber llamado al hotel San Remo el 8 de julio (al día siguiente del crimen) para cancelar la estadía de los esposos. Dijo que lo hizo a pedido de Trickett Smith II.
Hace poco, la madre de Jana accedió a la grabación de las llamadas hechas a la compañía de teléfonos. "Se le oía reírse (a Muñoz) cuando pedía el corte y hablaba en inglés con él (Trickett Smith II)", cuenta.
Sin embargo, sería otro elemento el que probaría su complicidad en el caso. En un e-mail enviado a Muñoz semanas antes del crimen, Trickett Smith II le preguntaba cuán eficaz era la policía peruana para investigar la desaparición de personas. No cabía la menor duda: el homicida planeaba todo desde lejos.
A fines del 2007, la policía estadounidense registró la residencia de los padres de Trickett en Pensilvania y halló una maleta en su cuarto. Esta contenía documentos de Jana y unas zapatillas que la joven llevó para el viaje del cual jamás regresaría. Ambas tenían restos de arena. ¿Pudo el asesino haber llevado a su esposa al lugar donde luego arrojaría su cuerpo? A inicios de año, el pescador de Las Cascadas confirmó a la policía haber llevado el 7 de julio del 2007 al estadounidense y a una joven con los rasgos de Jana a un paseo similar al que hizo Trickett el 8 de julio, el día preciso en el que esta historia comenzó.
CAMINARÍA EN LIBERTAD
Trickett fue recluido el 24 de agosto del 2007 en la prisión estadounidense de Dauphin, en Pensilvania, luego de comprobarse que violó la libertad restringida que, desde meses atrás, pesaba sobre él por un delito de drogas. Sin embargo, en la página web del centro de reclusión, que tiene una lista actualizada cada día de los presos que allí se encuentran, su nombre no aparece.
"A mí no me interesa el poder que él tenga --dice Patricia Gómez, desde Trujillo--. Ya se cumplió un año de la muerte de mi hija y todavía no puedo hallar consuelo. Cada mañana, al despertar, me digo: William, tú tienes una deuda conmigo y me la tienes que pagar".
El jueves 19 de junio, luego de meses de incertidumbre, el estadounidense fue denunciado por el Ministerio Público por el homicidio de Jana. Muñoz Pereda fue incluida también en el caso como cómplice. Sin embargo, su paradero es hoy un misterio pese a que, según su reporte migratorio, ella no ha salido del país.
William Trickett Smith II estaría muy cerca de volver al país para enfrentar a la justicia. "Daría lo que fuera por empezar de nuevo, pero estas son solo palabras pues eso será imposible, al menos en esta vida", escribió el estadounidense en la computadora de su habitación en Pensilvania el 9 de julio del 2007. De esta manera, el asesino tecleaba el infausto destino que hoy lo condena.
SEPA MÁS
4Hasta el momento en que ocurrió el crimen, el estadounidense William Trickett Smith había ingresado diez veces al Perú, desde Costa Rica, Ecuador y su país.
4Tras la investigación policial, se conoció que, en uno de los correos electrónicos que Trickett envió a su amiga Mónica Muñoz, este le pidió que le consiguiera cocaína.