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TRUCOS COSMÉTICOS. ¿Para qué y cómo usamos los aplicadores de maquillaje?

Todo sobre las brochas y más

SIN IMPORTAR QUE SEA DE DÍA O DE NOCHE, QUE SE BUSQUE UN 'LOOK' NATURAL O FORMAL, TENGA EN CUENTA QUE NO SOLO DEBE PREOCUPARSE POR LA BASE O LAS SOMBRAS, SINO DE QUÉ MANERA SE APLICAN

Por Jimena Villavicencio

Utilizar las brochas correctas para aplicarse el maquillaje es fundamental para sacar el máximo partido a nuestra belleza. "Estas son igual o más importantes que el propio maquillaje que se aplique", afirma la filosofía que profesa el reconocido maquillador profesional Bobbi Brown. Y esto, ciertamente, no es tan exagerado como podría sonar.

Sin embargo, es usual ver que dentro de nuestro --muchas veces casi escaso-- equipamiento cosmético, solo haya un par de brochas muy similares o aquellas que son pequeñas y que vienen con las sombras. "Eso no es nada recomendable. No se debe usar la misma brocha para dejar un efecto difuminador en los ojos ni para aplicar los polvos en los pómulos", indica Beatriz Cisneros, de la empresa MAC.

FUNCIONES
En general, lo primero que debe tenerse en cuenta a la hora de adquirir un aplicador dentro de la variada gama que existe es saber qué productos realmente usted usa cuando se maquilla. De manera práctica --y tal como lo aconseja el destacado Brown-- son preferibles las brochas de pelo natural para las texturas en polvo y los aplicadores sintéticos para los productos en crema.

Si usa sombra para ojos, estos pinceles deben ser de cerda corta y estrechos, casi siempre de pelo de marta. Si además utiliza más de un tono de sombra, es necesario usar una brocha para aplicar la de tonalidad más fuerte o la que llevará mayor incidencia, y otra con cerdas más suaves. "Esto dará un sombreado sutil y difuminado en el pliegue del párpado", agrega Cisneros.

Para la sombra de ojos, además de las brochas antes mencionadas, también se puede hacer uso de una esponja.

Para la aplicación del delineador de ojos --sobre todo aquellos que son en polvo-- el pincel extrafino es el adecuado. Y si hablamos del área de las cejas, lo que nos ayuda a darle un mejor acabado y forma son los cepillos rígidos y sintéticos.

En la aplicación de los polvos sueltos o compactos en el rostro se requiere utilizar una brocha de tamaño extra grande, mientras que para el blush o los bronceadores en polvo lo idóneo es una brocha un poco más estrecha que la anterior, de lo contrario el efecto sería muy saturado y falso.

Y para los labios, aunque estemos acostumbrados a usar el lápiz labial de frente del envase, un acabado más profesional se logra con pinceles planos y puntiagudos. "Eso hará que el producto entre incluso en las comisuras, haciendo que los labios se vean más voluminosos y sensuales", destaca Beatriz Cisneros.

A tomar nota
4No olvide retirar de las brochas el exceso de producto antes de aplicarlo. Soplarlas es la mejor elección.
4Si ve que igual se ha aplicado mucho maquillaje, en vez de utilizar un papel o demaquillador, pruebe pasar una brocha limpia sobre el área.
4Al limpiar correctamente las brochas nos aseguramos de que estas se desinfecten y, con ello, desaparezcan las bacterias.

CUIDADOS
Como es de esperarse, si no cuentan con un buen cuidado, las brochas se ensucian o deterioran. El primer consejo para impedirlo es guardarlas debidamente: intente no mezclarlas con otros implementos y si alguno de ellos viene con tapa o bolsa, manténgalo así.

En cuanto a su aseo, los expertos sugieren lavarlas con agua y jabón apenas uno las adquiere y así quitar residuos de preser-vante. Repita ese proceso una vez por semana, para luego escurrirlas y dejarlas secar por completo hasta su nuevo uso.

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