KILOS DE MÁS. Corazón sufrido
Por César Sarria Gomí
Las personas con sobrepeso y los obesos del mundo, que en la actualidad se cuentan por cientos de millones, tuvieron hace unos días una luz de esperanza gracias a la publicación de un estudio que aseguraba que era posible ser obeso y saludable a la vez.
El estudio, realizado por médicos de la Facultad de Medicina Albert Einstein de Nueva York, Estados Unidos, concluyó que al menos la mitad de los adultos con sobrepeso y casi un tercio de los hombres y mujeres obesos tienen la posibilidad de ser saludables, con niveles normales de presión sanguínea, colesterol y otras mediciones cardíacas.
Sin embargo, muchos especialistas no son tan optimistas sobre este tema. Por ejemplo, aunque la doctora María Inés Marulanda, médica internista del centro médico Rafael Guerra Méndez de Valencia, Venezuela, reconoce que esto es posible, asegura que "hay que considerar que el aumento de triglicéridos (otro tipo de grasa orgánica) y la disminución de los niveles de colesterol bueno (HDL) también propician el envejecimiento de las arterias. Para mala suerte, hay otros órganos que pueden sufrir más que el propio corazón".
Y es cierto. Las estadísticas refieren que el sobrepeso es uno de los principales factores de riesgo cardiovascular y propicia la mayoría de los infartos cerebrales y al miocardio. "Sin embargo, la obesidad o sobrepeso también es la principal causa de diabetes, algunos tipos específicos de cánceres, problemas articulares y también psicológicos como la depresión y baja autoestima", explica el doctor Jorge Casana, cardiólogo de la clínica Ricardo Palma.
Luego de una corta tregua, las personas con sobrepeso y los obesos deben ponerse en alerta nuevamente. Por suerte no todo está perdido. Una simple modificación en la dieta puede hacer la diferencia. "Disminuir la ingesta de grasas y calorías e incrementar las frutas, verduras y cereales, dejar de fumar y hacer ejercicio continuo, caminar rápidamente o trotar por ejemplo, al menos 45 minutos tres o cuatro veces por semana, puede revertir inminentes problemas de salud. Lo más difícil es tomar la decisión de hacerlo", asegura Casana.
A la epidemia del siglo XXI se le suman cada día mayores consecuencias peligrosas y casi inmediatas.