Nadie que se casa enamorado quiere pensar en esta posibilidad. Sin embargo, producto de la propia imperfección del ser humano, la posibilidad de que el matrimonio colapse está presente. Y entonces, cuando la desagradable palabra 'divorcio' irrumpe, aparecen interrogantes sobre lo que será la división de bienes entre la pareja. ¿Qué ocurre si la casa o el departamento donde se constituyó el ahora quebrado nido de amor aún está sujeto a un crédito hipotecario? ¿Qué papeleos deberá realizar la otrora pareja antes de vender ese inmueble? ¿Cualquiera de los dos puede alquilarlo? Es más, muchos asumen que si uno de los cónyuges compró la casa antes del matrimonio este le pertenece por completo. Pero, ojo, el tema no es tan sencillo. ¿Ya terminó de pagar sus cuotas al banco? Porque si se casó cuando aún tenía parte de la deuda pendiente, entonces esa vivienda está siendo pagada con dinero que forma parte de los ingresos familiares, por lo que el bien ya tiene un concepto de propiedad compartida. El tema no es para nada sencillo, por eso en la entrega de hoy de Casa y Más abordamos este incómodo pero realista asunto. Eso sí, le adelantamos que nada será mejor que una buena conciliación.