Frenar la ola de accidentes en las carreteras del país se ha convertido en un problema insostenible frente al cual no caben medias tintas. Por ello resulta saludable que la ministra de Transportes y Comunicaciones, Verónica Zavala, se presente al Congreso, explique la magnitud y las causas del aumento de accidentes y sobre todo dé cuenta al país sobre la estrategia del MTC para frenarlos de una vez por todas.
La abrumadora mayoría parlamentaria que votó a favor de la interpelación (61 a favor, 31 en contra y 4 abstenciones) evidencia la gravedad de un problema que no solo preocupa y afecta a la población, sino que merece la mayor atención del Estado, más aun frente al ostensible fracaso del plan Tolerancia Cero que este gobierno puso en ejecución con magros resultados hasta ahora.
La ministra Zavala ha dicho que todos somos responsables de estas tragedias, aunque probablemente quiso decir que todos debemos ser parte de la solución de un mal que, desde hace varios años, nos ha colocado entre los países con más muertes en las pistas y carreteras.
Pero el MTC no puede eludir su responsabilidad como conductor de una estrategia que le toca encabezar, asignando responsabilidades, plazos y sanciones a todos los involucrados, empezando por los propios funcionarios del sector. Si estos no cumplen con sus tareas, pues deben ser separados, sobre todo los encargados de definir políticas, del otorgamiento de brevetes y licencias, o aquellos encargados del control y la fiscalización de las empresas de transporte, cuya eficiencia genera hoy demasiadas dudas.
La ministra Zavala también debe explicar cómo incorporará a las empresas de transporte interprovincial, a las municipalidades, gobiernos regionales y, evidentemente, al ciudadano de a pie, que tiene que defender sus derechos como consumidor y cuidar de su vida no utilizando servicios de transporte por demás deficientes.
La ciudadanía demanda que estas medidas no solo sean aplicadas con toda celeridad, sino que el MTC encuentre el rumbo en la erradicación de un problema que, eso sí, afecta a todos.