Por Elkin Sotelo
Quien lo vea dígale a 'Kukín' Flores no está solo en el sentimiento y que su impotencia fue la de muchos al ver cómo le inclinaron la cancha para que su equipo deje de ser una amenaza. Y que Cristal cogió la punta del torneo con una colaboración insospechada, a pesar de estar preparado para el éxito.
Es cierto que la exageración lleva a algunos a comentar que el juez Carlos Gonzales le 'robó' el partido a los verdes. No se puede afirmar una cosa así, pero lamentablemente su mal arbitraje lo sufrió la visita más que los de casa.
No es común que se tenga que hablar de los derrotados en extenso, pero 'Kukín' le dijo a todos con su fútbol que le queda tinta suficiente en el botín izquierdo para ofrecer composiciones notables. Tal vez al chalaco no le convenga siempre jugar tan bien porque inevitablemente lleva a los hinchas a cuestionarse sobre el porqué del fracaso de su carrera a pesar de tener tanto talento. Y la respuesta no es otra que por la indisciplina y la mala cabeza. En fin.
Es cierto que el Áncash no ganó, pero le dejó muchas enseñanzas importantes al Cristal. De forma tácita le dijo que cualquier equipo es capaz de hacerle daño y que no se crea tanto esto de ser puntero.
MAL ARBITRAJE
Lo mejor del partido y la discusión sucedió en el segundo tiempo. A los 59' se cobró un tiro libre a favor de los verdes y Flores tomó la pelota y apuntó, pero el disparo lo hizo el golero Vegas, que vino desde atrás con sorpresa. El balón fue al palo de Carvallo, que no pudo rechazar.
El gol en contra hizo reaccionar a Cristal, que mejoró su producción, aunque el rival siempre estuvo bien parado.
A los 72' sucedió la polémica jugada en la que el árbitro Carlos Gonzales (hijo de 'Chalaca') decidió que la pelota que protegió el zaguero Víctor Cartagena, aferrado al piso y asediado por Ximénez y Palacios, fuera retención y tiro libre indirecto dentro del área. Una jugada de ese tipo es más de medio gol y Carlos Lobatón no falló.
Tanta fue la desazón de los verdes que bajaron los brazos y los de Oblitas se fueron encima. Así llegó el segundo gol local a los 76' a través de Lobatón nuevamente.
Durante esos minutos el árbitro amonestó casi a todo el equipo ancashino y se apreció que a Germán Carty le sacó dos tarjetas amarillas, y no lo echó del campo a pesar de que todos se dieron cuenta. Tanta fue la confusión del réferi que revisó su libreta y al ver que si expulsaba al 'Avestruz' iba a tener problemas en el campo, prefirió hacerse de la vista gorda y cometió un error inadmisible.