Por Ana Valenzuela
Sí, lo sé, la gran mayoría de las finales se caracterizan por ser emotivas, más aun si hablamos de un 'reality' como "Bailando por un sueño" que, ya sea por las piruetas de los famosos y soñadores o por la sonada separación de su conductora, Gisela Valcárcel, ha conseguido cautivar a miles de personas en los últimos 12 sábados.
Quizá por eso la gala final de la primera temporada de este programa no solo culminó el último sábado con la explosión de alegría de Carolina Guerra y Carlos Alcántara, la pareja elegida ganadora por los votos del público --que en total sumaron 45 mil--, sino también con los sollozos de Adriana Zubiate y Alan Ascuña, quienes tuvieron que resignarse a ocupar el segundo lugar.
En cuanto se dio a conocer a los ganadores, el estudio de Monitor, que por largo había sobrepasado su aforo de 280 personas, retumbó con los gritos y aplausos del público y, de inmediato, su escenario fue invadido por los familiares de la chiclayana Carolina y los demás participantes de la primera temporada.
Bajo una lluvia de pica pica, Gisela intentó llamar a la calma al emocionado auditorio para premiar a la pareja con una poco convincente estatuilla que tenía el logo de la franquicia que adquirió la rubia de Televisa, y también con la entrega del compromiso de su productora GV para cumplir el sueño de la concursante: cubrir los gastos de su operación a la vista y así extirpar las úlceras que tiene en la retina.
Carlos, quien estuvo acompañado por su esposa --la incondicional Jossie--, también recibió un merecido premio por su participación en este 'reality', que --aseguró-- le había robado el sueño en las dos últimas semanas. El protagonista del programa "El santo convento" se llevó dos pasajes con todo pagado para que disfrute de unas merecidas vacaciones en Varadero, Cuba.
El reloj marcaba las primeras horas del domingo, pero los soñadores y los famosos no querían que este momento de alegría terminara. Menos la blonda conductora que, tras despedirse del público y prometer volver con la siguiente temporada de este 'reality' que la ha devuelto a la pantalla, emprendió una rauda huida. Valcárcel envió a sus mensajeras de prensa para decir que no declararía aquella noche. Aunque no especificaron los motivos, luego se supo que una recepción con los participantes de la primera temporada y figuras del espectáculo nacional la esperaba para celebrar que la 'Gise' también haya conseguido su sueño: volver con éxito a la 'tele'.