El ministro español de Trabajo e Inmigración asegura que no ha cambiado la política de inmigración y que no aplicarán las detenciones de dieciocho meses propuestas por la UE
Por Yolanda Vaccaro. Corresponsal
MADRID. Celestino Corbacho asumió la cartera de Trabajo e Inmigración en abril pasado. Desde entonces se ha endurecido el discurso oficial sobre inmigración, pero también se promueven iniciativas de retorno incentivado para los inmigrantes. Es la política de manual del palo y la zanahoria. El ministro concedió esta entrevista a El Comercio para explicar la política de inmigración española cuando ha firmado la Directiva de Retorno de la Unión Europea (UE), acto que ha causado la indignación de varios gobiernos de Latinoamérica.
¿Ha cambiado la política de inmigración de España?
No. Lo que sí hay es un contexto nuevo tanto en España como en Europa. La situación económica es de cierta complejidad. Hay que aplicar políticas que no pongan en crisis el compromiso de España con el desarrollo y la cooperación de los países que necesitan ayuda. Mi país ha pasado del 0,2% del PBI en cooperación al 0,5%.
¿Han disminuido los flujos de inmigración como consecuencia de la crisis?
La corriente migratoria continúa estabilizándose. Ha habido un pequeño descenso de llegadas. Tampoco estamos observando un gran retorno.
¿La gente no va ni viene?
España pasó de tener dos millones a cuatro millones de inmigrantes en tres años. El panorama se estabiliza. El reto ahora es que quien ha perdido el empleo pueda encontrar otro lo más rápido posible.
¿Cómo ha evolucionado la comunidad latinoamericana en este país?
Tuvo un crecimiento muy potente a partir del 2002, pero desde hace un poco más de un año ha disminuido la llegada de latinoamericanos.
¿Cuántas personas sin papeles hay en España?
No puede haber cifras oficiales, pero no voy a negar que hay personas que están en situación irregular. Queremos que en el futuro las migraciones no sean irregulares, no se puede trabajar sobre la base de que lo irregular sea lo normal. Si no ponemos todos los medios para ello, el que sufre las consecuencias es el inmigrante, que no puede hacer valer sus derechos y está a expensas del que lo explota.
¿Cuáles son las expectativas con el Decreto de Retorno de España que incentiva el regreso a sus países de origen de los extranjeros que pierden su puesto de trabajo?
El Decreto de Retorno español es libre, es para quien lo quiera, no es una obligación sino una oportunidad. Usted se acoge, le permitimos que haga algo que no le permitimos a ningún español, salvo que quiera montar su negocio: cobrar el subsidio de desempleo de golpe.
Fuentes del Gobierno, en un primer momento, indicaron que unos 100.000 extranjeros se acogerían al Decreto de Retorno. Luego se ha bajado la cifra a 20.000. ¿Cuál es la previsión?
Para que un extranjero se acoja al Decreto de Retorno, su país debe tener convenio con España en seguridad social. En España hay 100.000 personas de las diecinueve naciones que tienen este convenio que están desempleadas legalmente. Pero sabemos que no habrá colas para acogerse a este plan de retorno incentivado. Si una persona tiene una unidad familiar y se queda sin trabajo, intentará conseguir un nuevo empleo, la unidad familiar se resentirá, pero aguantará como una familia española y seguramente esa persona acabará encontrando un trabajo antes que el español, porque el inmigrante está más dispuesto a la movilidad y a cambiar de sector.
¿A qué atribuye que en Latinoamérica hay gobiernos que están en contra de la política de retorno europea y, concretamente, española?
La desgracia de este Decreto de Retorno español es que coincide con la Directiva de Retorno de la Unión Europea. No tienen nada que ver pero se asocian por sus nombres. El decreto español invita a quienes quieran acogerse a él a emprender una vida nueva en su país de origen, no se expulsa a nadie porque está dirigido a los inmigrantes con papeles, que son los únicos que pueden tener derecho al subsidio de desempleo. Pido un esfuerzo para no colocar a España en una lista negra de países antiinmigración, que alguien me diga si se está vulnerando algún derecho fundamental.
El Gobierno Español ha firmado la Directiva de Retorno de la Unión Europea. Explíquele a alguien que es bueno que lo echen, que lo hacen por su bien
Se echa a alguien si es irregular. Usted no puede pretender que no haya controles de inmigración cuando existen en todos lados. Para ir a su país yo necesito pasar un control. Una persona sin papeles está en situación irregular. Y a partir de las 72 horas de detención, si la policía lo constata, puede ser detenido hasta por un período máximo de cuarenta días, en el caso de España (el Decreto de Retorno establece un plazo máximo de dieciocho meses) antes de que pueda ser deportado.
¿Por qué España va a aumentar ese plazo máximo de cuarenta días a sesenta días?
Porque hay dificultad para que en cuarenta días se acuerde la expulsión por los trámites administrativos.
¿Qué piensa hacer el Gobierno Español respecto de las críticas de muchos de los gobiernos de Latinoamérica en cuanto a la directiva de la Unión Europea que ha firmado España?
Es verdad que en estos momentos hay una corriente de opinión en Europa muy normativa, de poner más el acento en el control. Es lógico que haya preocupación en los países de origen. Viajaré por la región en setiembre próximo para despejar cualquier duda. Iremos a países como Argentina y Uruguay, con los que tenemos relaciones históricas. En Argentina hay más españoles que argentinos en España.
Hay un ruido estruendoso por este tema en las relaciones con Latinoamérica. Que se entienda por qué España ha firmado la directiva de la Unión Europea parece ser la estrategia. ¿Se pretende que los gobiernos entiendan por qué España ha firmado el documento y, si no entienden, mala suerte?
No es una estrategia. Es un profundo convencimiento de España de que debe tener relaciones privilegiadas basadas en la amistad con América Latina.
Desde allá se ve distinto
Estoy de acuerdo. España tendrá que redoblar sus esfuerzos para lograr que esto cambie. Hoy España tiene una complejidad diferente respecto a lo que ocurría hace un año.
Lo que dicen países como los del Mercosur es que hace dos años nadie se imaginaba a España firmando un documento como la directiva de la Unión Europea
América Latina tiene que entender que España no puede quedarse aislada de la Unión Europea. Otra cosa es que Madrid vaya a ponerse a la cabeza del bloque europeo en ese punto.
Al haber firmado la directiva el próximo Gobierno, o incluso el actual, puede ampliar el plazo hasta los dieciocho meses de detención. ¿Qué opina?
Lo que haga el próximo gobierno no es culpa nuestra
¿Hay una política del Gobierno Español para hacer redadas contra quienes carecen de papeles en las calles españolas? Últimamente hay muchos controles policiales que paran en la calle a personas simplemente porque tienen aspecto extranjero, y les piden papeles.
No hay una instrucción al respecto. También es verdad que en verano las fuerzas y cuerpos de seguridad del Estado suelen patrullar más, pero no por la inmigración sino por la seguridad.
LA FICHA
Nombre: Celestino Corbacho.
Cargo: ministro de Trabajo e Inmigración.
Edad: 59 años.
Situación familiar: casado y tiene dos hijos.
Trayectoria: autodidacta, desde 1976 milita en el Partido Socialista Obrero Español. Fue elegido alcalde del distrito barcelonés de L'Hospitalet, cargo que ocupa, merced a sucesivas elecciones, desde 1995 hasta abril del 2008, cuando es nombrado ministro.