Portland [AFP]. Hablar inglés o ser suspendida, ese es el dilema que enfrentarán a partir del próximo año las jugadoras del circuito femenino de golf profesional, LPGA Tour, de acuerdo con la nueva directiva dada a conocer por esa organización.
La Asociación Femenina de Golfistas Profesionales (LPGA Tour) anunció que las jugadoras no estadounidenses que han estado en el circuito por dos años o más deberán pasar un examen oral de inglés o enfrentar la suspensión si reprueban, pues deben saber tratar con los auspiciadores.
Libby Galloway, comisionada adjunta de la LPGA, precisó que la liga proveerá los recursos y la tutoría que necesiten las jugadoras para aprender inglés. "Solo queremos dejar claro cuáles son nuestras expectativas, y cuando creamos que deban ser evaluadas, las evaluaremos otra vez", insistió. Esto parece afectar directamente al gran pelotón de jugadoras de Corea del Sur presentes en el circuito, algunas de las cuales viajan acompañadas por traductores profesionales.
En el tour femenino hay 121 golfistas de 26 países, sin contar a las estadounidenses, de las cuales 45 son surcoreanas. Varios medios de prensa estadounidenses han criticado la disposición de la LPGA y señalan que lo que sus ejecutivos deben hacer es enseñar otros idiomas a la inmensa mayoría de jugadoras de habla inglesa que hay en el circuito, y así podrían ampliar su imagen a otros mercados.